El percusionista español deleitó al público asistente con este tradicional instrumento, en el Teatro Adolfo Mejía, en el XIX Cartagena Festival de Música.
El 19 de septiembre de 2021, Tomás Martín López, percusionista de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, puso fin a una pausa de cuarenta años. Retrocediendo a enero de 1981, se había estrenado la última obra para castañuelas y orquesta, titulada ‘Concertino para castañuelas y orquesta’, del compositor español Leonardo Balada. Aplaudido como artista innovador, Tomás Martín es uno de los solistas de castañuelas más cautivadores y destacados del momento.
Cuatro décadas después, junto a la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, Martín estrenó en el Festival de Música Española de León la nueva composición creada para ese inusual formato, ‘Cuatro escenas para castañuelas y orquesta de Suite española’ de Isaac Albéniz, del cubano Flores Chaviano. La pieza se pudo disfrutar en el XIX Cartagena Festival de Música como parte del repertorio del concierto del lunes 6 de enero, a las 7:00 p.m., en el Teatro Adolfo Mejía. Además, es importante destacar que Martín López fue uno de los pocos solistas de castañuelas para orquesta y, a su vez, de la célebre bailaora mexicana Lucero Tena, para quien se compuso esa obra que se estrenó en 1981.
“El origen de la castañuela concertada o de la castañuela de concierto venía de la música tradicional y pasaba de ser un instrumento asociado al baile a ser un instrumento solista con agrupación como orquesta sinfónica o con guitarra o con piano, que son las formaciones que más se suelen utilizar”, dice Martín sobre el origen de este formato.
Para el músico, la castañuela y la guitarra fueron los instrumentos de mayor relevancia en la música española, debido a que han estado presentes en ese país desde hace muchísimo tiempo, incluso desde la presencia de los fenicios en la Península Ibérica.
“El flamenco, que es la música tradicional española más internacional, está asociado a ese instrumento. Por eso, la castañuela, aparte de que se utilizaba en el pop, en los repertorios sinfónicos y en muchos diferentes ámbitos, estaba unida principalmente a nuestro folclor”, añade el percusionista.
Castañuelas, el corazón del ritmo flamenco
Este instrumento se producía usualmente en el sur de España y en la zona de Levante a partir de la madera del granadillo negro africano o del granadillo marrón. Martín asegura que prefiere las de castañuelas de granadillo negro, porque según él tienen una potencia mayor.
Para ‘Cuatro escenas de la suite española para castañuelas’, la pieza que interpretó en Cartagena, Martín utilizó tres pares de castañuelas para conseguir diferentes colores.

La obra, que Flores Chaviano creó inspirado en la suite para piano que Albéniz estrenó a finales del siglo XIX, estuvo compuesta por tres movimientos: Castilla, Sevilla, Córdoba y Asturias. “Para mí, el momento más complejo fue Castilla, en el que había algunos pasajes que técnicamente eran muy exigentes”, asegura Tomás Martín.
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Sobre lo que significaba la presencia de este tipo de instrumento en una formación sinfónica, Martín utilizó la metáfora del desigual enfrentamiento entre David y Goliat. Según él, cuando la castañuela pasaba a ser solista, nadie se esperaba lo que estaba por escuchar.

No saben que se pueden sacar tantos matices y tantos colores diferentes de dos instrumentos, de dos crótalos, básicamente. Yo creo que cuando piensas que vas a escuchar un concierto para la castañuela y orquesta, nadie se imagina que las castañuelas pueden hacer lo que hacen

No se pierda el concierto ‘Albéniz. Cuatro pinturas de España’ con la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, dirigida por Thierry Fischer, y con las actuaciones de Santiago Cañón-Valencia y Tomás Martín. Haga clic aquí para verlo en diferido.

















