Reflexión Política, la revista del Instituto de Estudios Políticos de la Unab, cumple 27 años como un faro del pensamiento en Iberoamérica. Entre ciencia y arte, ha evolucionado sin perder su esencia, apostando por la internacionalización y la cultura en la era digital.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.
La tinta que corre por las páginas de Reflexión Política no es solo un vestigio de academia; es la memoria de un continente, un puente entre el pensamiento y el arte, un espacio donde la política y la estética se encuentran en una danza serena pero firme. Desde su nacimiento en 1999, esta revista científica ha sido faro de análisis y testigo de las coyunturas que han moldeado la historia de América Latina. Lea también: Cuentos de lo raro de Fabián Mauricio Martínez: surrealismo, terror y crítica social en cada relato
Fundada por Alfonso Gómez Gómez y Lya Fernández de Mantilla, Reflexión Política ha mantenido un latido constante, ininterrumpido, que resuena en los pasillos del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (Unab). “Este año celebramos 27 años de publicaciones ininterrumpidas”, dice Miguel Pardo, investigador del Instituto. “Difundimos la ciencia política en Iberoamérica, abordando políticas públicas, estudios de paz, sistemas de partidos, elecciones y relaciones internacionales”.
Pero más allá de su rigurosidad académica, Reflexión Política tiene alma de artista. Desde su primer número, la revista supo que cada palabra necesita un eco visual, que cada idea merece un trazo, una luz, una sombra. Así, cada edición se acompaña de la obra gráfica de un artista santandereano o colombiano, una tradición que nació con la fotografía de Quintilio Gavassa, rescatada y digitalizada por la universidad. Hoy, sus imágenes habitan el Museo UNAB, junto a otras colecciones que salvaguardan la memoria visual de la región.
“La revista ha sido un espacio de promoción del arte santandereano y nacional”, explica Pardo. “Hemos contado con la colaboración de grandes artistas, desde el maestro Mantilla Caballero hasta Nelson Flores, Ricardo Alipio Vargas y Santiago Escobar Jaramillo”. En las páginas digitales de la revista, su arte convive con el pensamiento, tejiendo una conversación que se extiende más allá de las fronteras del papel.

Del papel a la era digital: el desafío de permanecer
Hoy, Reflexión Política en su edición física quedó atrás desde su número 40, víctima de una era donde el conocimiento se busca con prisa en los motores de búsqueda. “La digitalización ha cambiado la manera en que se consume la revista”, reflexiona Pardo. “Antes, era un todo, un objeto que se leía con paciencia. Ahora, los investigadores buscan un artículo específico, un autor, un concepto”. Lea también: Así se enciende Barranquilla: el carnaval que conquista corazones y mueve al mundo
Pero en medio de la inmediatez del clic, la esencia se resiste a desvanecerse. Para preservar su tradición artística, desde la edición 55, la revista abre su colaboración a curadores. La primera es Paola Camargo González , doctora en historia del arte, quien trae una mirada fresca sobre artistas emergentes con enfoques de género y territorio.
“Paola ya participó en la edición 54, en un dosier especial sobre paz, desplazamiento forzado y justicia transicional”, cuenta Pardo. “Fue una experiencia enriquecedora, y de ahí nació la idea de que nos acompañara de manera continua”.

Internacionalización: el vuelo de una revista hacia el mundo
Si bien nació en Bucaramanga, Reflexión Política ha trascendido fronteras. Su nombre resuena en indexaciones prestigiosas como Redalyc, Latindex, WOS, Dialnet y Doaj, y cada vez son más los académicos internacionales que encuentran en sus páginas un espacio para el debate.
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“Queremos fortalecer la internacionalización de la revista”, enfatiza Pardo. “Hemos trabajado con editores invitados de Perú, Ecuador, México y Alemania, y en nuestras ediciones más recientes hemos publicado en inglés y portugués”.
El camino ha sido arduo, pero los frutos comienzan a verse. “El año pasado llegamos a cuartil Q4 en el Journal Citation Report, un paso importante en nuestra consolidación”, destaca el investigador. Y la apuesta sigue en ascenso: la próxima edición, en junio de este año, tendrá como editores internacionales a Flavia Freidenberg, de la Unam, y Camilo Cruz Merchán, de la Unab, mientras que en diciembre se dedicará un número especial sobre corrupción, con la colaboración de Bonnie Palifka y Giovana Rodríguez.
Cada edición de Reflexión Política es un testimonio del tiempo. Es la voz de los académicos que intentan desentrañar el tejido del poder, de los artistas que plasman en imágenes la belleza y el caos de nuestra historia.
“En estos 27 años hemos sido más que una revista científica”, concluye Pardo. “Hemos sido un espacio de encuentro entre el pensamiento y la creación, entre la política y el arte. Y ese espíritu seguirá vivo, sin importar el formato, sin importar los tiempos”.













