Dos iniciativas de Girón y Gámbita recibieron el Sello de Buenas Prácticas de Lectopaternidad 2024–2025 por su creatividad y compromiso con la promoción de la lectura en Santander.

Publicado por: Redacción Cultural
Hay proyectos que resisten y florecen desde el corazón de las aulas, las bibliotecas y los hogares. Así lo demuestra el Concurso Regional de Experiencias de Promoción, Mediación y Animación de Lecturas, impulsado por Lectopaternidad, una iniciativa familiar liderada por el escritor y mediador Isaías Romero, que este año premió dos propuestas ejemplares en Santander con su Sello de Buenas Prácticas.
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El concurso, que busca visibilizar estrategias innovadoras de acercamiento al libro en Santander, Norte de Santander y Arauca, entregó este reconocimiento gráfico y simbólico a experiencias que transforman la lectura en un acto colectivo, creativo y sostenido. No se trata solo de proyectos institucionales: el sello reconoce también iniciativas personales, escolares o comunitarias que logran impactar de forma genuina a sus lectores.
Una de las experiencias premiadas fue Super Lectura Bros, liderada por Luisa Adriana Guerrero Rojas en la Institución Educativa Nieves Cortés Picón, en el municipio de Girón. Su propuesta articula herramientas digitales y procesos de creación juvenil para fomentar el gusto por la lectura entre estudiantes, integrando formatos interactivos y colaborativos que no solo estimulan el hábito lector, sino que permiten a los jóvenes apropiarse de su rol como creadores.

Mentes mágicas: leer, escribir y autopublicar
El otro sello fue otorgado a Mentes mágicas: explorando el mundo, leo, escribo y me expreso, una propuesta desarrollada por el Colegio Luis Antonio Calvo de Gámbita, que ha logrado vincular a niños y jóvenes a través de estrategias poco convencionales: desde la exploración de múltiples tipos de texto hasta la autopublicación de sus propias obras. La experiencia, según el jurado, no solo promueve la lectura, sino que potencia la expresión, la escritura y el sentido de pertenencia.
El concurso también entregó dos menciones especiales. La primera para Nubia Inés Borbón, bibliotecaria del Centro Industrial de Mantenimiento Integral (Cimi) del Sena, en Girón, por su iniciativa La Magia de Escribir, que demuestra cómo distintas disciplinas del saber pueden encontrar en la literatura una vía común. La segunda fue para Alejandra Cortés, promotora de un club de lectura en Bucaramanga, cuyo trabajo, desde lo íntimo y lo barrial, revela el poder de la lectura como transformación cotidiana.
“Este sello es una forma de agradecer públicamente el esfuerzo, la honestidad y la entrega de quienes hacen mediación lectora desde donde pueden, con lo que tienen”, afirma Isaías Romero, líder de Lectopaternidad.
El Sello de Buenas Prácticas es, más allá del símbolo visual, un acto de reconocimiento público que permite visibilizar iniciativas que muchas veces no figuran en grandes convocatorias, pero que hacen una diferencia real en sus comunidades. La apuesta de Lectopaternidad es expandir esta red en futuras ediciones, fortaleciendo el tejido cultural y lector del país desde lo local.
Con esta edición 2024–2025, el concurso reafirma que la lectura sigue viva donde hay voluntad, imaginación y afecto. Y que las mejores políticas culturales, muchas veces, nacen del compromiso silencioso de quienes siembran libros en tierra fértil.















