María Mercedes Sánchez, la artista bumanguesa que brilló en el Grand Palais de París, regresa a casa para presentar su obra en “Arte con un propósito”, una exposición benéfica que une creación contemporánea y compromiso social en Bucaramanga.

Publicado por: Redacción Cultural
Bucaramanga recibe estos días a una de sus creadoras con mayor proyección internacional. María Mercedes Sánchez, artista visual nacida en la capital santandereana, regresa a casa tras participar en Salon Comparaisons 2026, el histórico encuentro de arte contemporáneo que se toma el Grand Palais de París en febrero y que este año celebra 60 años de trayectoria. Su paso por la capital francesa no fue una postal más para el álbum: fue una entrada directa a un circuito exigente, donde la obra no solo se exhibe, sino que se pone a conversar con otras escenas del mundo. En Art Capital, una gran constelación con miles de artistas y varios salones simultáneos, Comparaisons mantiene una identidad propia: organiza la exposición por grupos y afinidades, como si el arte se entendiera mejor en coro que en competencia.
Del 12 al 15 de febrero (con vernissage el 12 y días de visita principal del 13 al 15), el público del Grand Palais se encontró con tres obras de Sánchez: “La Virgen de la arepa”, “Llámame” y “Amour Pur”.
En ellas hay una misma operación: reconfigurar lo sagrado desde lo doméstico y lo popular, sin solemnidad impostada, con una estética que mezcla devoción, humor sutil y lenguaje contemporáneo. En palabras recogidas por Vanguardia, su trabajo se mueve en el territorio de los “altares contemporáneos”, donde la luz (neón, LED) no es un simple recurso formal, sino un disparador simbólico: enciende la escena y convierte el objeto en punto de contemplación íntima.

Comparaisons nació en 1954 y, para esta edición, reúne 38 grupos (uno de ellos, el de América Latina) dentro de una estructura curatorial que privilegia el diálogo de tendencias y sensibilidades.
En el dossier de prensa del salón aparece la jefatura del grupo Amérique Latine a cargo de Maléna Santillana, un dato clave para entender la apuesta regional dentro del evento. Y en el trasfondo late una discusión que atraviesa buena parte del arte contemporáneo: ¿qué define hoy el valor de una obra? En un texto editorial atribuido al presidente del salón, Yvon Neuville, se plantea una defensa frontal del arte por fuera de las lógicas del mercado y la viralidad: la insistencia en su capacidad de cuestionar, conmover, reunir y abrir horizontes.
El regreso: “Arte con un Propósito” en Bucaramanga
Con esa experiencia a cuestas, Sánchez vuelve a Bucaramanga para sumarse a “Arte con un Propósito”, una exposición organizada por la Fundación Club Campestre, que se desarrolla del 25 de febrero al 1 de marzo de 2026 en el Salón Principal del Club Campestre.

El evento, que reúne a decenas de artistas y anuncia programación complementaria como subastas y espacios de conversación, busca unir creación y compromiso social. Según la información de la organización divulgada en medios locales, la iniciativa tiene un foco benéfico asociado a programas sociales (entre ellos, vivienda y educación) y rinde homenaje al maestro Gustavo Loza. En esta parada bumanguesa, la artista presenta “Llámame” y “Amor Puro”, dos piezas que dialogan con el mismo pulso que se vio en París: afecto, deseo de comunicación, fe cotidiana; esa zona donde el símbolo se arma con materiales cercanos y memoria cultural. El dato cultural de fondo es potente: no se trata solo de “una artista que triunfó afuera”, sino de una creadora que llevó una iconografía profundamente colombiana a un escenario central del arte europeo, el Grand Palais, y vuelve para activar esa conversación aquí, con su gente, en el territorio donde empezó la mirada.













