Gustavo Sorzano emprende un fascinante viaje a través de la historia del arte y la creatividad con su exposición “El código Capodimonte, serie partituras mentales - Obra reciente”, que se expone en Medellín este mes. Como artista multifacético en Colombia, fusiona su pasión por la pintura, la música y la arquitectura en un legado que desafía convenciones.

Publicado por: Resumen Agencias
El recorrido comienza en las cavernas, un lugar lleno de misterio en la antigüedad. Luego, damos un gran salto en el tiempo y nos encontramos con Leonardo Da Vinci, un personaje icónico en la historia del arte. Con su vasta contribución a diversas disciplinas, es una figura que no puede ser ignorada.
Leonardo da Vinci es un polímata italiano del Renacimiento conocido por su profundo amor por el conocimiento y su inigualable habilidad para trasladar sus observaciones de la naturaleza y la vida a sus obras.
Al igual que da Vinci, el reconocido artista santandereano Gustavo Sorzano encuentra la belleza y el significado en los detalles arquitectónicos, que elabora en su mente como si de una partitura musical se tratara. En su apartamento en Bucaramanga, los cuadros, los libros, los rincones llenos de claves llenas de Mona Lisas, y nos inspira a hacer lo mismo en sus propias vidas.

Cuando Leonardo Da Vinci murió, el rey Francisco I de Francia, con quien había tenido siempre una relación muy estrecha, hizo inventariar todo lo que había en el cuarto del artista: encontraron 26.000 códices que escribió a lo largo de su vida, pero de estos, solo se conservan 4.000.
“Lo increíble de todo esto es que si se juntan todos los códices con cuidado, se narra la vida completa de Leonardo, todas sus preocupaciones, sus estudios sobre el agua, las fortificaciones y mucho más. De hecho, cuando Leonardo se presentó ante Ludovico Sforza, el duque de Milán, no lo hizo como pintor, sino como estratega militar y especialista en fortificaciones. Esto demuestra la amplitud de sus intereses y habilidades”, explica el maestro Gustavo Sorzano, apasionado estudioso de Da Vinci durante toda su vida.
De hecho, hace unos años, la Biblioteca Nacional de Madrid fue trasladada a un nuevo lugar. Durante este proceso, se encontró uno de los códices perdidos de Leonardo da Vinci. Para sorpresa de todos, estaba mal catalogado y se había atribuido como un documento de arquitectura para el Fuerte de San Felipe de Cartagena. Y otros castillos que se hicieron.

“Esto sugiere que los españoles, que en aquella época eran una potencia mundial comparable a los Estados Unidos de hoy, podrían haber utilizado las notas de Leonardo da Vinci en el diseño del Castillo de San Felipe. Este hallazgo ha llevado a la aparición de muchos nuevos documentos que se creían perdidos”, señala Sorzano.
Desde que era muy pequeño, el maestro Gustavo Sorzano, considerado como uno de los pioneros del arte conceptual en Colombia, tuvo un gran interés en la historia y el arte.
“Recuerdo que en mi casa había una reproducción de la Mona Lisa y tuve la suerte de viajar a Europa cuando era joven. Estos recuerdos y experiencias han alimentado mi pasión por el pasado y me han llevado a donde estoy hoy”.
La historia de su trascendencia artística se encuentra entrelazada con el interés de la familia del maestro Sorzano por impulsar el conocimiento y la cultura. Gustavo Sorzano Jiménez, su padre, trajo al oriente colombiano una de las innovaciones de su tiempo: la radiodifusión, en 1934. Y Pola Bautista, la matriarca, jugó un notable papel en la esfera administrativa de Radio Bucaramanga, a la que sumó su habilidad en el ámbito empresarial.
Es por eso que para el maestro Sorzano el llamado de la escena cultural de Nueva York fue demasiado fuerte para resistirlo. En 1965, se inscribió en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Cornell, donde la música se convirtió en su compañera inseparable en su camino profesional.
En 1969, con el título B.F.A. College of Architecture de la Universidad de Cornell en mano, decidió establecerse en Bogotá. Allí, se unió al Instituto de Investigaciones Estéticas de la Pontificia Universidad Javeriana como docente, llevando consigo su experiencia con Musika Viva Ensemble. En esta institución, fundó el grupo Música Viva, replicando su exitosa experiencia neoyorquina.

“Los planos arquitectónicos son elementos abstractos, códigos que uno interpreta, al igual que el alfabeto. El alfabeto es un conjunto de líneas y garabatos que, dependiendo de tu cultura, al juntarlos te dan palabras, te dan significados y te dan la posibilidad de comunicarte. De alguna manera son elementos para ser registrados. Por eso, a menudo me refiero a los planos como partituras mentales. Son un montón de símbolos que, si se los muestras a un extraterrestre o a alguien que no está familiarizado con ellos, no tendrían sentido”, explica el maestro.
“La pintura es un arte fascinante y delicioso, una de esas maravillas absolutamente increíbles que hemos tenido el privilegio de presenciar. La pintura, en muchos aspectos, es la responsable de nuestra humanidad”, explica el maestro.
Y añade: “recordemos al hombre de las cavernas, quien, antes de desarrollar el lenguaje hablado, fue capaz de plasmar una idea que tenía en su mente en las paredes de su hogar. Idealizo y pinto bisontes, renos e imágenes diversas en las cuevas, y ese día nos convertimos en seres humanos pensantes. Ese día, nos convertimos en artistas”.
Gustavo Sorzano se erige como una destacada figura dentro del panorama del arte moderno en Colombia y su legado es un testimonio de su impacto multifacético en el mundo de la creatividad. Su obra pictórica despliega una paleta de colores y una expresión única que cautiva a los espectadores y su influencia musical resuena en cada pincelada.
Todas las obras del maestro Gustavo Sorzano son acertijos para que las personas las armen en su cabeza, lo que la convierte en una obra interactiva, que va con nuestros tiempos.

Su exposición en Medellín
Gustavo Sorzano ha llevado su creatividad y visión artística a la ciudad de Medellín con su exposición “El código Capodimonte, serie partituras mentales - Obra reciente”.
La muestra, que se lleva a cabo en la Carlos Orozco Galería, estará abierta al público desde el 29 de septiembre hasta el 29 de octubre, ofreciendo a los visitantes una oportunidad única de sumergirse en el mundo enigmático de Sorzano.
La obra de Sorzano se caracteriza por su capacidad para desafiar las normas y las expectativas artísticas, y su exposición en Medellín no es una excepción. Desde sus obras tituladas “momentums” hasta sus “Naturaleza muerta para...”, pasando por sus “partituras mentales” y “Warholisas”, Sorzano continúa siendo un agente de disrupción en el mundo del arte contemporáneo.
La exposición incluye una serie de trabajos titulados “Warholisas”, que forman parte de un proyecto más amplio llamado “Partituras Mentales”, que el artista ha estado desarrollando desde sus días en la universidad. Estas obras combinan mensajes enigmáticos con estabilidad, ritmo y armonía, demostrando que su influencia se extiende más allá de las fronteras del arte visual y se aplica a diversas disciplinas, incluyendo la música y la arquitectura.
El proyecto del maestro Gustavo Sorzano se caracteriza por la inclusión de códigos en cada una de sus obras, invitando a los espectadores a descifrarlos y dar su propia interpretación.
Este enfoque innovador refleja su larga trayectoria como artista y su compromiso con la exploración y la creatividad.
La exposición “El código Capodimonte, serie partituras mentales - Obra reciente” de Gustavo Sorzano es una oportunidad para sumergirse en el mundo de un artista que ha desafiado convenciones y sigue siendo una figura influyente en el mundo del arte contemporáneo.
Los visitantes pueden explorar las “Warholisas” y las “Pesadillas de Haddock”, descifrando los códigos ocultos y experimentando la creatividad en su máxima expresión.













