Magazín cultural
Martes 06 de octubre de 2026 - 11:25 AM

Artista santandereano expondrá en Bélgica

El artista santandereano Arlef Aparicio presentará este 7 de octubre en Lovaina, Bélgica, cuatro ilustraciones vinculadas a su proyecto Puerto Opón 2058. La propuesta, que ya tuvo una parada en Polonia, combina novela gráfica, ciencia ficción y narrativa visual para hablar de memoria, ausencia, pérdida y vínculos humanos.

Cuatro ilustraciones de Arlef Aparicio llevarán a Bélgica parte del universo de Puerto Opón 2058, una propuesta en la que el artista santandereano cruza ciencia ficción, memoria, territorio y vínculos humanos. Foto: suministrada.
Cuatro ilustraciones de Arlef Aparicio llevarán a Bélgica parte del universo de Puerto Opón 2058, una propuesta en la que el artista santandereano cruza ciencia ficción, memoria, territorio y vínculos humanos. Foto: suministrada.

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Publicado por: Redacción Cultural

De Bucaramanga a Polonia y ahora a Bélgica. El universo futurista que Arlef Aparicio ha construido alrededor de 2058 Puerto Opón continúa atravesando fronteras. Esta vez, cuatro de sus ilustraciones llegarán este miércoles 7 de octubre a Lovaina, una de las principales ciudades universitarias de Bélgica, como parte de la programación del PAF Festival.

El artista santandereano participará en un encuentro en el que convergen animación, narrativa gráfica y propuestas transmedia de creadores de diferentes países. Según explicó Aparicio, su trabajo será exhibido en el STUK, centro cultural de Lovaina, durante la jornada de cierre del festival.

Cuatro ilustraciones de Arlef Aparicio llevarán a Bélgica parte del universo de Puerto Opón 2058, una propuesta en la que el artista santandereano cruza ciencia ficción, memoria, territorio y vínculos humanos. Foto: suministrada.
Cuatro ilustraciones de Arlef Aparicio llevarán a Bélgica parte del universo de Puerto Opón 2058, una propuesta en la que el artista santandereano cruza ciencia ficción, memoria, territorio y vínculos humanos. Foto: suministrada.

Pero la nueva parada europea no consiste únicamente en trasladar unos dibujos de un lugar a otro. Aparicio llevará a Bélgica una parte de una historia nacida desde Santander: personajes, recuerdos y territorios que forman parte de la novela gráfica que desarrolla bajo el universo de 2058 Puerto Opón.

Esta vez, las piezas estarán vinculadas especialmente a Phyton 1918, el capítulo con el que comienza a abrirse ese mundo narrativo.

“Las ilustraciones tienen una relación directa con mi proyecto de la novela gráfica de Puerto Opón 2058”, explica Aparicio. En ellas, agrega, aparecen algunos de los personajes de la historia unidos por una preocupación común: qué ocurre cuando alguien desaparece de nuestra vida y surge la necesidad de recuperar una conexión que parecía perdida.

Cuatro ilustraciones de Arlef Aparicio llevarán a Bélgica parte del universo de Puerto Opón 2058, una propuesta en la que el artista santandereano cruza ciencia ficción, memoria, territorio y vínculos humanos. Foto: suministrada.
Cuatro ilustraciones de Arlef Aparicio llevarán a Bélgica parte del universo de Puerto Opón 2058, una propuesta en la que el artista santandereano cruza ciencia ficción, memoria, territorio y vínculos humanos. Foto: suministrada.

Dibujar la ausencia

La ausencia será precisamente uno de los ejes conceptuales de la participación de Aparicio en Bélgica.

Las cuatro obras exploran la pérdida de un ser querido, la distancia y el deseo de reconstruir vínculos. En ese sentido, la ciencia ficción funciona para el artista como algo más que un recurso estético: le permite hablar de relaciones humanas, territorio y memoria.

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“Está el hecho de perder el contacto con un ser querido o con alguien en particular y cómo queremos volver a unir ciertas conexiones”, señala.

Ese concepto dialogará con otras propuestas internacionales presentes en el festival. Según cuenta Aparicio, habrá trabajos vinculados con artistas y colectivos de países como Polonia, Ucrania, Nigeria, Rusia y Bolivia, entre otros.

La apuesta del encuentro es encontrar en la imagen un punto común entre personas que proceden de culturas, idiomas y geografías diferentes.

“Desde el arte y desde nuestra expresión gráfica podemos unirnos ante un solo lenguaje”, sostiene el artista.

Para Aparicio, ese lenguaje es la narrativa visual.

Arlef Aparicio: el cómic como experiencia transmedia
Arlef Aparicio: el cómic como experiencia transmedia

De la tinta a la pantalla

Las obras que llegarán a Lovaina también muestran una característica que se ha vuelto central en el trabajo del santandereano: el tránsito constante entre técnicas tradicionales y herramientas digitales.

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Las ilustraciones comenzaron con procesos análogos, especialmente dibujo y tinta, y posteriormente fueron llevadas a plataformas digitales como Procreate.

Una de las piezas funciona además como una especie de mapa visual o moodboard: una puerta de entrada para aquellos espectadores que todavía no conocen el universo de Puerto Opón.

La intención es que el visitante pueda aproximarse no solo a los personajes, sino a la atmósfera, los espacios y las claves que dan forma al relato.

No se trata de un recurso nuevo dentro de la obra de Aparicio. Phyton 1918 nació precisamente como un proyecto que desbordaba la historieta convencional.

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En una exposición presentada entre finales de 2024 y comienzos de 2025 en la Universidad Industrial de Santander, el artista combinó cómic, pintura digital, diseño de personajes, escenografías, códigos QR, objetos tridimensionales y realidad aumentada para convertir al lector en participante de la historia.

El proyecto fue también su trabajo de grado en la Escuela de Artes Plásticas de la UIS, de la que es egresado.

Puerto Opón cruza el Atlántico

La llegada a Bélgica ocurre después de otro paso importante para el proyecto.

Durante este año, Aparicio presentó parte del universo de 2058 Puerto Opón en Chorzów, Polonia. Allí, la propuesta comenzó a encontrarse con un público europeo y con lectores que no necesariamente compartían los referentes culturales desde los cuales nació la historia.

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Ahora la experiencia continúa en Lovaina.

Existe incluso un detalle que simboliza ese tránsito entre territorios: las palabras también están viajando.

La obra ha pasado por versiones en inglés y polaco y, para la participación en Bélgica, las piezas tendrán contenido traducido al neerlandés, lengua hablada mayoritariamente en la región flamenca donde se encuentra Lovaina.

Para Aparicio, esa traducción constituye una nueva manera de acercar su universo a públicos que se encuentran a miles de kilómetros de Santander.

La idea, cuenta, es que puedan entrar en contacto con “lo que escribí, lo que narré, lo que dibujé” y con las emociones que fue depositando en cada personaje y espacio.

La participación se produce además a partir de la relación creativa y académica que el santandereano ha construido con la artista y realizadora Iwona Pomianowska.

Pomianowska figura actualmente como directora artística del PAF Festival Belgium; además, integra el comité asesor del M Museum Leuven y el Consejo Cultural de la ciudad de Leuven. Es cineasta, diseñadora de movimiento y doctora en Psicología por Trinity College Dublin, donde se especializó en percepción visual.

Su relación con el proceso de Aparicio viene de años anteriores y estuvo vinculada también al desarrollo transmedia de Phyton 1918.

Una vida alrededor del cómic

La historia de Arlef Aparicio con la historieta no comenzó con Puerto Opón.

Mucho antes de que las palabras “transmedia” o “realidad aumentada” se incorporaran de manera habitual al vocabulario de los artistas, Aparicio ya trabajaba en Bucaramanga para abrir espacios alrededor del dibujo, la caricatura y el cómic.

En 2008 dirigía la tercera edición de Expocómic Bucaramanga, una muestra que reunió ilustración, escultura, caricatura y cómic en la Biblioteca Pública Gabriel Turbay y que buscaba acercar a los jóvenes a estas formas de expresión.

Su trayectoria también ha estado estrechamente ligada a la educación artística. En años recientes se ha desempeñado como profesor de dibujo y ha coordinado procesos expositivos con estudiantes, manteniendo una relación permanente entre creación y formación.

Esa experiencia pedagógica ayuda a comprender otra característica de su producción: sus proyectos no se limitan a mostrar imágenes. Con frecuencia buscan que quien observa descubra, recorra, lea, desbloquee información y complete partes del relato.

En 2058 Puerto Opón, esa forma de entender el cómic adquiere además una dimensión territorial.

Publicado por: Redacción Cultural

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