El Show de medio tiempo del Super Bowl 2020 estuvo lleno de poder femenino con Shakira y JLo cantando juntas. Además, el sabor colombiano tuvo un lugar importante porque J Balvin fue el invitado sorpresa y Shakira bailó champeta.



Publicado por: Redacción Vanguardia
¿Hay algo que le de más orgullo a un colombiano que Shakira? Sí, Shakira bailando champeta, en el show del medio tiempo del programa televisado más visto del mundo.
La colombiana logró ser la primera artista latina, de la mano con JLo, en tocar en el mítico show de medio tiempo del Super Bowl, la que tal vez es la noche deportiva más importante de Estados Unidos.
Además de cantar sus éxitos principales, la barranquillera hizo un pequeño remix de Mi Gente con Bad Bunny, bailó champeta y tocó la batería mientras Emme, la hija de Marc Anthony y Jenifer López hacía su debut artístico.
En la primera parte del show, Shakira cantó Chantaje en versión salsa y terminó con 'the hips don't lie' en un claro guiño al Carnaval de Barranquilla mientras bailaba mapalé.
Otra gran sorpresa fue la participación de J Bailvin que interpretó su más reciente éxito, 'Qué calor' y que cantó al lado de Jenifer López.
Así, Shakira cantó con un puertorriqueño y López con un colombiano. Un mensaje más de unión y compenetración entre los latinos.
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Jenifer López, por su parte, llegó al escenario con todo su estilo Hollywood, hizo pole dance y cantó y bailó al ritmo del Waka Waka.
La actriz del Bronx también disfrutó del sabor colombiano al bailar salsa con el grupo Swing Latino de Cali.
El espectáculo de 12 minutos fue exactamente lo que ambas artistas habían prometido, una celebración de la cultura latina y un mensaje de unidad y de esperanza a la infancia, en especial a los niños de las minorías étnicas y demográficas en Estados Unidos, que esta semana arranca un polarizado proceso electoral para escoger al próximo presidente el próximo 3 de noviembre.
Justamente en este Super Bowl el actual mandatario estadouidense, Donald Trump, se convirtió en el primer presidente en ejercicio en comprar espacio publicitario para su campaña proselitista en una final de la liga de fútbol americano (NFL), que se calcula fue vista por cerca de 100 millones de personas.
Su anuncio de 30 segundos de duración le habría costado unos 10 millones de dólares.
Sin embargo, Trump estuvo ausente, aunque estaba en su mansión en la vecina ciudad floridana de West Palm Beach, quizás para evitar la posibilidad de ser abucheado tal y como sucedió en el quinto partido de la final de la liga de béisbol en octubre pasado.
El exalcalde de Nueva York y multimillonario Michael Bloomberg, precandidato por el Partido Demócrata, fue el otro político que aprovechó para presentarse ante la millonaria audiencia del encuentro deportivo con un carísimo anuncio.
Aunque los anuncios comerciales suelen ser la parte más comentada del Super Bowl, incluso por encima del resultado deportivo, en las redes sociales las líderes de las tendencias fueron las estrellas del medio tiempo.














