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Viernes 23 de junio de 2017 - 09:50 AM

¿Qué hacer con esas relaciones que van y vienen?

Lo ideal es que todas las relaciones de pareja sean estables y sólidas, pero la realidad es que muchas parejas tienen periodos en los que se alejan y regresan, como la hoja seca que va y vuelve con los fuertes vientos.

Es normal que las relaciones de pareja atraviesen por etapas difíciles, lo importante es que aprendan a superar juntos los obstáculos. (Foto: ARCHIVO / VANGUARDIA LIBERAL)
Es normal que las relaciones de pareja atraviesen por etapas difíciles, lo importante es que aprendan a superar juntos los obstáculos. (Foto: ARCHIVO / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: CAROLINA VEGA GÓMEZ

En ocasiones las parejas suelen ser muy indecisas, no están seguras de continuar juntos, terminan la relación, se separan, deciden después volver y darse otra oportunidad, nuevamente atraviesan crisis, se alejan de nuevo y así continúa su ciclo una y otra vez.

Son relaciones de pareja inestables. Se trata de situaciones agobiantes que se caracterizan por momentos nostálgicos, efusivos, con muchos altibajos. Normalmente este tipo de relaciones traen consigo consecuencias negativas como depresiones, decepciones y amarguras.

¿Qué tan saludables son estas relaciones? ¿puede una pareja ser feliz si constantemente termina y reinicia? Son varios los interrogantes que giran en torno a este tipo de situaciones, dudas que solo los expertos pueden ayudar a resolver.

La voz del experto

Camilo Umaña Valdivieso

Médico psiquiatra

¿Qué factores influyen para que una relación de pareja se torne inestable?

Estar en pareja es una decisión trascendental porque significa escoger el compañero de viaje para la vida. La forma como aceptamos tener una pareja es muy variada, las opiniones se dividen entre buscar una persona igual a uno o buscar una persona diferente que complemente lo que tenemos.

Lo más probable es que haya diferencias y parecidos. Las formas parecidas pueden beneficiar si son afinidades constructivas como gustos por actividades sanas (tipos de lecturas, deportes, creencias religiosas, etc.) o pueden ser disfuncionales (gusto por el conflicto, el peligro o adicciones).

Las diferencias pueden determinar afinidades, que hacen que muchos momentos no se puedan compartir, por no estar dispuesto a hacerlo por falta de placer en dichas actividades, como por ejemplo el gusto por actividades que generen miedo como películas con violencia. En muchos casos esto determina hacer actividades separadas. La inestabilidad se genera en especial por tres orígenes: 

  • Personalidades con rasgos conflictivos (narcisos, psicópatas, paranoides, dependientes) que conllevan al desarrollo de peleas frecuentes.
  • Presencia clara de personalidades inestables o límites que por su naturaleza son afectiva y cognitivamente oscilantes.
  • Desarrollo de comportamientos sadomasoquistas que hacen ciclos de actos de daño y sumisión alternos que generan comportamientos de daño alternado entre los componentes de la pareja.

No buscar la salida más cómoda

Actualmente una problemática social muy común en la vida de pareja son los divorcios frecuentes, las separaciones son cada vez más habituales y esta decisión de terminar todo radicalmente no es la más recomendable.

El experto en el tema Agustín Herrera de Arcos sugiere intentar rescatar la relación. “Lo más fácil es separarse, es el camino que cualquiera que de pronto esté de prisa para intentar resolver algo toma, y no, lo primero es que cada uno haga conciencia de las situaciones difíciles en las que se encuentra, de las anomalías emocionales o psicológicas que padecen, y lo segundo es que cada uno por separado asista a un profesional especializado y cualificado que tenga la formación y la experiencia desde el punto de vista psicológico para que le resuelva sus diferencias, eso individualmente; y después deben ir en conjunto a terapia, una vez que se ha mejorado, que se ha estabilizado el estado emocional de cada uno”, afirma el médico y psicólogo Clínico Agustín Herrera de Arcos.

Preguntas y respuestas

El médico psiquiatra Camilo Umaña Valdivieso explica qué ocurre con este tipo de relaciones, en las cuales lo que prima es la indecisión.

¿Hasta qué punto son saludables esas relaciones que terminan y reinician?

Una relación de pareja que tiene comportamientos de manejo conflictivo, que los lleva a discusiones en donde el comportamiento final es tomar cada uno caminos diferentes, para luego arrepentirse y volver a los comportamientos que los separaron, no son saludables, porque es girar en círculos viciosos. Estos tipos de comportamientos son típicos de personas con trastorno de personalidad y conductas sadomasoquistas, la solución para ellos es separarse, si no pueden a través de un manejo terapéutico complejo lograr solucionar sus rasgos de personalidad y sus conductas sadomasoquistas.

¿Tiene posibilidades de prosperar una pareja que continuamente esté terminando y reanudando su relación?

Claro que pueden prosperar hacia una solución si buscan ayuda, recordemos que una de las formas más impactantes en salud mental es reconocer que se tienen dificultades, mientras eso no suceda toda determinación va ubicándose a ser guardada en el cajón del fracaso. Reconocido el problema, es solo trabajar para buscar alternativas de manejo para las complejidades que los llevan a las relaciones conflictivas. Cada pareja es un cosmos por explorar y entender, las terapias en estos casos son largas y complejas.

La voz del experto

Agustín Herrera de Arcos

Médico y Psicólogo Clínico

Lo que psicológicamente ocurre cuando una vida en pareja no es estable, lo primero es que las personas desde el punto de vista afectivo tienen algunas dificultades en lo que tiene que ver con su equilibrio emocional, que puede estar alterado en uno o en ambos.

Los trastornos emocionales en las personas hacen que haya un desequilibrio también en la vida de pareja. Una vez que han ocurrido los trastornos emocionales, que tienen que ver con vivencias de la vida anterior, eso viene a veces desde muy niño, las personas cuando se integran en la vida de pareja manifiestan esas dificultades, estados de ansiedad, de depresión, tristeza, preocupaciones, conductas ambivalentes, estados donde no hay una expectativa clara hacia adelante en cada uno y de pronto eso de cada uno se afianza en ambos; así la vida de pareja no tiene sentido, entonces esto produce un vaivén, es como una carambola, que va y viene.

Los consejos

Existen diferentes alternativas para una pareja que atraviesa por este tipo de situaciones. A continuación, el especialista Camilo Umaña brinda seis consejos especiales para una pareja que no esté segura de seguir juntos:

  1. No abandonar la relación de pareja sin haber dado una buena búsqueda de soluciones para los problemas, eso implica definirlos y enfrentarlos con sensatez.
  2. Si no hay solución, buscar una forma de separarse sin hacerse daño, ni hacerle daño a las personas que están en el medio que les rodea (hijos, padres, amistades, compañeros de actividades sociales y/o laborales).
  3. Aprender de la experiencia para no volverla a repetir.
  4. Si no hay forma de diálogo y de solución, es mejor alejarse y entender que la responsabilidad de lo sucedido es de los dos y no de uno solo.
  5. Buscar culpables no soluciona los problemas.
  6. Guardar rencor destruye y te destruye. Mejor buscar el perdón para alejarse sin llevarse la destrucción a cuestas.

Publicado por: CAROLINA VEGA GÓMEZ

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