El glaucoma es una enfermedad ocular silenciosa que daña la visión sin dolor. La especialista Gabriela Eizaga explica sobre el glaucoma primario de ángulo abierto.

Publicado por: Redacción Salud
El glaucoma es una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo. Conocida como “el ladrón silencioso de la visión”, esta enfermedad afecta al nervio óptico de manera progresiva, generalmente como resultado de un aumento de la presión intraocular (PIO). Lo que hace a este trastorno particularmente peligroso es que, en la mayoría de los casos, no presenta síntomas dolorosos, lo que dificulta que las personas afectadas sean conscientes de su condición hasta que ya se ha producido un daño considerable en la visión.
A medida que el glaucoma avanza, se ve afectado principalmente el campo visual periférico, y en casos más avanzados, puede comprometer la visión central.
Existen varios tipos de glaucoma, pero el más común es el glaucoma primario de ángulo abierto (GPAA), una forma que se desarrolla de manera lenta y silenciosa. Este tipo de glaucoma, que afecta a miles de personas, es el principal enfoque de la médica Gabriela Eizaga, oftalmóloga y especialista en glaucoma, quien en este artículo explicará en detalle qué es el GPAA, cómo se desarrolla y qué medidas pueden tomarse para su prevención y tratamiento.
La especialista Eizaga, quien se encuentra en Los Ángeles, California, profundizará en los aspectos clave de esta enfermedad, brindando una visión clara y comprensible para todos aquellos que desean entender mejor cómo el glaucoma puede afectar su salud ocular.
¿Qué es el Glaucoma Primario de Ángulo Abierto?
El Glaucoma Primario de Ángulo Abierto (GPAA) se presenta cuando el sistema de drenaje ocular, conocido como el trabéculo, no cumple adecuadamente con su función de eliminar el humor acuoso, lo que provoca un incremento en la presión intraocular. Este aumento de la presión puede dañar de manera progresiva el nervio óptico, afectando inicialmente el campo visual periférico y, en etapas más avanzadas, la visión central.
El término “ángulo” en el nombre de la enfermedad hace referencia a la zona donde la córnea y el iris se encuentran, permitiendo así el drenaje del humor acuoso. En el caso del GPAA, este ángulo permanece abierto, pero la resistencia en el drenaje es lo que provoca el aumento de la presión intraocular.

El glaucoma es una enfermedad seria que puede llevar a la ceguera si no se detecta y trata a tiempo. Un examen oftalmológico a tiempo puede marcar la diferencia. ¡Cuide su visión y agende su chequeo oftalmológico hoy mismo!

Síntomas y signos
El GPAA generalmente no presenta síntomas en sus etapas iniciales. A medida que progresa, los pacientes pueden notar:
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- Pérdida gradual de la visión periférica.
- Dificultad para adaptarse a cambios en la iluminación.
- En casos avanzados, visión en “túnel” o reducción drástica del campo visual.

Diagnóstico
- Para detectar el glaucoma, es fundamental acudir al oftalmólogo para realizar exámenes especializados como:
- Tonometría: Medición de la presión intraocular.
- Oftalmoscopía: Evaluación del nervio óptico.
- Campimetría: Análisis del campo visual.
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- Tomografía de Coherencia Óptica (OCT): Evaluación de la capa de fibras nerviosas.
Factores de riesgo
- Aumento de la presión intraocular: aunque no todas las personas con PIO elevada desarrollan glaucoma, es uno de los principales factores de riesgo.
- Factores hereditarios: tener familiares consanguíneos de primera y segunda línea con glaucoma aumenta el riesgo de padecer la enfermedad.
- Edad: el riesgo aumenta con la edad, siendo más común a partir de los 40 años y aumentando significativamente después de los 60.
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- Etnicidad: los latinos y afroamericanos tienen un riesgo más alto de desarrollar glaucoma y suelen presentar la enfermedad de manera más agresiva.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es reducir la presión intraocular para prevenir el daño del nervio óptico. Las opciones incluyen:
- Colirios hipotensores: medicamentos en gotas que ayudan a disminuir la presión intraocular.
- Láser (Trabeculoplastia): procedimiento que mejora el drenaje del humor acuoso.
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- Cirugía: opciones como la trabeculectomía o dispositivos de drenaje cuando otros tratamientos no son efectivos.
Prevención
Aunque el glaucoma no se puede prevenir por completo, la detección temprana es clave. Se recomienda:
- Realizar controles oftalmológicos periódicos, especialmente después de los 40 años.
- Mantener un estilo de vida saludable con una dieta equilibrada y ejercicio regular.
- Evitar el tabaquismo y controlar enfermedades sistémicas como la diabetes e hipertensión arterial.















