Tendencias
Domingo 24 de noviembre de 2024 - 06:00 AM

“El vallenato se quedó sin lírica”

Hay preocupación entre los seguidores del vallenato por lo que sería el futuro de la composición de este género musical. Grandes autores como ‘Chiche’ Maestre y Jorge Valbuena reclaman un sentido de pertenencia tanto en las melodías como en la letras, el cual, según ellos, pierde poco a poco sus tradicionales raíces.

Escuela de acordeón Casa Paragüitas. Foto: Marco Valencia
Escuela de acordeón Casa Paragüitas. Foto: Marco Valencia

Compartir

¿Se debe apostar por un vallenato ‘fresco’ y moderno? ¿Es necesario conservar el estilo clásico de las letras que inmortalizaron los históricos juglares? Este dilema ronda la escena musical y tradicional del país ante la nueva generación de compositores y cantantes. ¿Cuál es la mejor elección? Algunos apuestan por la primera tendencia, mientras otros, fieles a tradiciones del folclor, se resisten a escuchar canciones que no cuenten lírica pura.

Una parte de la respuesta la dio a conocer, hace ocho años, la Organización de las Naciones Unidas para la Cultura, las Ciencias y la Educación, Unesco, cuando decidió declarar el vallenato como patrimonio inmaterial de la humanidad. Salvaguardar la esencia de las composiciones, sería su principal fin. Tal anuncio fue celebrado por artistas del vallenato. Hasta el presidente de esa época, Juan Manuel Santos, exaltó el tan grato acontecimiento, pues la buena noticia aseguraba la protección del género “para siempre”.

Ahora, muchos ponen en duda tal vaticinio. El vallenato se desfiguró, se contagió de otros géneros, de la llamada modernización. Tal idea la comparte Julio César Galvis, productor radial de Santander, al considerar que la escasez lírica comenzó a robarse el protagonismo de este género musical.

Además: Video: El compositor Carlos Amarís presenta su nueva canción, ‘El que come callao’

De sones como Jaime Molina de Leandro Díaz, o poesías como La casa en el aire del maestro Rafael Escalona, quedan pocas letras en la actualidad, aseguran muchos de los llamados ‘puristas vallenatos’. Es latente la preocupación entre los compositores, quienes aún luchan por mantener la historia vida de los siempre vivos juglares.

Cultura por tendencia

A mediados de los años 80, el vallenato dejó de considerarse como un género provinciano, limitado a la región Caribe. Rompió el estigma de ser escuchado solo por la clase obrera y paso a ser de dominio de toda una población que se identificaba, no solo con la armonía de sus acordes, sino por sus letras, que reflejaban toda una idiosincrasia nacional.

Ya no había vuelta atrás, el acordeón se apoderó de cada celebración. La proclamación de letras románticas era la forma ideal de conquistar: “Cuando Matilde camina, hasta sonríe la Sabana”, justo como lo representó Leandro Díaz con su musa eterna Matilde Lina.

“El vallenato se convirtió en cultura, colombianismo, propio de nuestros ancestros. Le rindió homenaje al campo, y se convirtió en una música agradable para todas las edades”, advierte Julio César Galvis. El gusto por las composiciones románticas se extendió hasta el interior país. Ya no solo el ‘costeño’ escuchaba vallenato, sino que el ‘cachaco’ también comenzó a corear las canciones. Así hasta tocar suelos internacionales, hecho que para algunos conocedores del género, modificó la esencia del vallenato.

Publicidad

Lea también: Videopodcast | ‘Sé Feliz’, el nuevo éxito de Orlando Liñán y ‘Pipe’ Mendoza

La melodía lenta y las letras sentidas pasaron a un segundo plano, quizá esta fue la respuesta a la exigencia de un nuevo público, a la llegada de nuevas tendencias y voces, a empresarios y disqueras que pedían a gritos la internacionalización, un camino que abrió Carlos Vives, y que a muchos les llamó la atención. Sin duda alguna, una gran oportunidad para dar a conocer la música colombiana.

Pero, ¿en qué momento pasó de ser cultural a una tendencia momentánea? ¿Qué pasó con la poesía y las declamaciones de amor? Estas son algunas dudas que abruman a un ramillete representativo de compositores, quienes se niegan a la idea de adaptarse a lo que exige la modernidad. Por el contrario, alzan su voz para conversar la esencia que tanto pidió proteger la Unesco.

Escuela de acordeón Casa Paragüitas. Foto: Marco Valencia
Escuela de acordeón Casa Paragüitas. Foto: Marco Valencia

No hay buenas letras, tampoco intérpretes

Para el compositor Jorge Valbuena, el vallenato se transformó en un género con una sed insaciable de nuevos ritmos. Ya no hay letras que expresen una historia ni artista que la interprete. “Compositores como Fabián Corrales, Gustavo Gutiérrez, Chiche Maestre, no tienen quién interprete sus canciones. Hay una crisis de cantantes para composiciones sentidas como las que hacemos. Artistas como Poncho Zuleta, Beto Zabaleta, Iván Villazón ya tienen sus clásicos y no graban”, señaló Valbuena.

Aunque la demanda de cantantes en este género es alta, muy pocos son los que interpretan el vallenato con la apropiación que se merece, consideran quienes reclaman una calidad no solo en ritmo, sino en el mensaje a dar. Según Jorge Valbuena, no existe un factor diferenciador en la nueva generación: “uno no sabe quién es quién. Lo que le funciona a uno, quiere llegar a hacerlo el otro”.

Otras noticias: Podcást | Rolando Ochoa hizo historia junto a Silvestre y Martín Elías, ahora construye su propio legado

Otra piedra en el camino que han identificado compositores como José Alfonso ‘Chiche’ Maestre, hace referencia a la escasez lírica. Ahora las canciones se escriben con un lenguaje coloquial, no se disfraza la realidad con poesía, ni se transporta al seguidor a un mundo de fantasía, en el que el amor o desamor priman como en su momento nos enseñaron los tradicionales juglares.

Publicidad

“Se utiliza un lenguaje muy mordaz. Buscan un coro repetitivo, algo que hacen los reguetoneros. Se compite en tarima por quién anima más al público y no quién llega al corazón con las letras. De eso se trata el vallenato”, dijo ‘Chiche’.

¿A quién culpar?

Modernización, redes sociales, medios de comunicación, compositores, cantantes, internacionalización, disqueras, empresarios: ¿quién tiene la culpa? Es complejo descifrar. Cada uno ha jugado un papel fundamental en la transformación del vallenato.

La adaptación e innovación de un artista es válida; sin embargo, degradar u olvidar lo que significa un patrimonio cultural para un país, es el problema. “Ni siquiera es culpa de los nuevos compositores, ellos plasman lo que viven. Las vivencias del compositor de ayer, no son las mismas de hoy. La facilidad de las cosas le va quitando la magia a la composición”, aseguró Jorge Valbuena.

Hoy en día, los medios de comunicación, como la radio, se convierten en un arma de doble filo. Las emisoras, en su afán de retener e incrementar audiencias, posicionan canciones rápidas, que se digieren de forma sencilla. Aquellas con una letra más profunda, se dejan en el olvido.

Publicidad

Le puede interesar: Laura Hamburger: La voz femenina que está revolucionando el vallenato

“La nueva generación hace el esfuerzo de grabar buena música, pero pierden el apetito al ver que no están sonando en emisoras. Entonces llega el miedo de arriesgarse con clásicos”, mencionó José Alfonso.

Una historia parecida se vive en las redes sociales. Allí, se clasifica como éxito aquella canción que ‘se pega’, la que tiene coreografía, o la estrofa que más corean.

En pocas palabras, tal como lo señaló el ‘Chiche’, “forman tendencia donde no la hay, y hacen famosos sin tener talento”.

Publicidad

¿Quién protegerá el vallenato?

La crisis en el vallenato está latente. Poco a poco se está perdiendo lo autóctono del género. Para ‘Chiche’ Maestre, Jorge Valbuena, y Julio César Galvis, una solución a corto plazo sería encontrar un equilibrio en el contenido de una producción musical. La modernización se puede plasmar, en cierta medida, en la mezcla de nuevo sonidos, el llamado de atención radica en la carencia lírica en las letras de las canciones.

“El futuro del vallenato queda en manos del relevo generacional. No hay que descuidar la poesía porque eso es lo que nos identifica, la moda es momentánea”, aseveró ‘Chiche’ Maestre.

También: Nuevos sonidos para los jóvenes: Israel Acosta y Lalo Mendoza llegan con ‘El gorila’

Encontrar un respaldo en los gobiernos locales, generar espacios de participación, incentivar la organización de festivales donde se resalte al compositor, y apostarle a la creación de escuelas de formación, son algunas iniciativas que contribuirían a la conservación y divulgación del vallenato.

“La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata está en mora con la creación de foros dirigidos al gremio, llevar a cabo debates para definir el futuro del género”, concluyó Julio César.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad