Ante las alertas que se vienen generando por el incremento de casos de fiebre amarilla en diferentes regiones del país, la corporaciones autónomas se suman a la defensa de los monos.

El jueves pasado se encendieron las alarmas en Santander por la llegada de un primer caso de fiebre amarilla. Sin embargo, desde la Secretaría de Salud de la Gobernación de Santander confirmaron que esta persona no se contagió en el departamento sino en Venezuela, pero llegó a Colombia para recibir atención médica.
En Santander aún no se notifican casos de fiebre amarilla, pero ante el riesgo que hay en el país por la circulación del virus en zonas selváticas y rurales son varios los focos de alerta y pánico que se han desatado.
La fauna silvestre, en especial los monos aulladores son los que han sufrido las consecuencias de la desinformación que deriva de estas situaciones de emergencia. Las corporaciones autónomas regionales han hecho un llamado para unirse en defensa de los monos. No representan un riesgo para la salud humana, al contrario, desempeñan un papel fundamental en la vigilancia y detección temprana de la fiebre amarilla.
Los micos no son transmisores del virus de la fiebre amarilla. Son considerados “especies centinelas” debido a que son víctimas del virus. Gracias a ellos fue posible encender las alarmas en Colombia.
Esta enfermedad viral es propagada exclusivamente por la picadura de mosquitos infectados de los géneros Sabethes y Aedes. El contagio ocurre cuando un mosquito pica a un animal o persona infectada y, posteriormente, a otro ser humano. Los micos, por tanto, no son responsables de su propagación. Lea también: Convite de las Aves: así se vivió esta fiesta de arte y conservación en Contratación, Santander
“Los monos no contagian fiebre amarilla, son reservorios naturales. Estos ejemplares también son contagiados por este virus infeccioso. Si vemos un mono muerto, lo que debemos hacer no es perseguirlo ni culparlo, sino entender que nos está dando una señal de alarma”, aseguró a través de un comunicado Fabián Andrés Córdoba Hernández, médico veterinario zootecnista, adscrito a la Subdirección de Seguimiento y Control (SEYCA) de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, OMS, la fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos infectados, que pican principalmente durante el día, tanto en zonas urbanas como rurales y selváticas.
¿Qué hacer si encuentra un mono enfermo o muerto?
Estos son algunas de las recomendaciones de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB, y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR:
Publicidad
- No atraerlos ni retenerlos con alimentos. Esto altera su comportamiento natural y puede afectar su salud y bienestar.
- Evitar contacto físico con el animal, especialmente si está herido o muerto.
- Mantener distancia es clave para evitar accidentes y facilitar la intervención adecuada.
- Reportar la presencia de primates silvestres heridos o muertos a través de la Línea de Atención de la Policía Nacional: 123. También es posible llamar a la secretaría de salud municipal correspondiente o a la autoridad ambiental. El número de contacto del Grupo Élite Ambiental de la CDMB es el 3187069866.
- De ser posible, lo mejor es proteger el cuerpo del animal de potenciales ataques de depredadores.
- Evitar difundir rumores que generen miedo o inciten al maltrato animal. Podría estar poniendo en riesgo la conservación de las especies silvestres.

















