Tendencias
Lunes 26 de enero de 2026 - 04:13 PM

Azafata sobrevivió a una caída libre desde más de 10.000 metros: su increíble caso

Tenía poco más de 20 años y trabajaba como azafata cuando su vuelo se convirtió en una pesadilla. Contra toda lógica, sobrevivió a una caída desde una altura imposible, pero lo que contó después desconcertó incluso más: su memoria no guardó ni un segundo de ese momento.

Azafata sobrevivió a una caída libre desde más de 10.000 metros: su increíble caso. Foto suministrada/VANGUARDIA
Azafata sobrevivió a una caída libre desde más de 10.000 metros: su increíble caso. Foto suministrada/VANGUARDIA

Compartir

Publicado por: Redacción Tendencias

Era un vuelo comercial aparentemente rutinario. Y, sin embargo, terminó convertido en uno de los episodios más desconcertantes de la historia de la aviación: una joven azafata sobrevivió a la desintegración de un avión en el aire y a una caída desde 10.160 metros sin paracaídas. Lo más extraño es que, cuando volvió en sí, no podía recordar el accidente.

La protagonista se llamaba Vesna Vulović, trabajaba como auxiliar de vuelo en Yugoslav Airlines (JAT) y tenía poco más de 20 años cuando abordó el vuelo 367, el 26 de enero de 1972. Según las investigaciones de la época, una explosión habría reventado el compartimiento de equipaje y el avión se partió en pleno trayecto sobre lo que entonces era Checoslovaquia.

Un detalle que suele repetirse en los relatos sobre el caso es que Vulović no estaba originalmente programada para ese servicio: habría subido al vuelo por una confusión con otra trabajadora que tenía el mismo nombre de pila.

Cuando ocurrió la explosión, el resto de pasajeros y tripulación murió. Ella fue la única superviviente.

¿Cómo sobrevivió a una caída así?

Los registros más citados señalan que Vulović quedó dentro de una sección del fuselaje y que el impacto se “amortiguó” al caer en una zona boscosa con nieve. Parte de la explicación que se repite es una combinación imposible de casualidades: restos del avión funcionando como “cápsula”, vegetación/pendiente, nieve, y un tipo de impacto que evitó una desaceleración instantánea total.

El Guinness World Records la reconoce como la persona que sobrevivió a la mayor altura de caída sin paracaídas: 33.333 pies (10.160 m).

Vulović pasó por un cuadro clínico devastador: fractura de cráneo, vértebras rotas, pelvis y piernas fracturadas, entre otras lesiones, además de un periodo de coma y rehabilitación prolongada.

Y aquí aparece el componente que sigue inquietando: no pudo recordar el accidente. De acuerdo con su biografía, tuvo amnesia (incluida una “zona en blanco” alrededor del evento) y su último recuerdo claro era previo al vuelo; lo siguiente, tiempo después, fue estar en el hospital con sus padres.

Publicidad

En términos médicos, esto encaja con lo que suele ocurrir tras un trauma severo: el cerebro puede “borrar” o no consolidar recuerdos alrededor de un evento extremo, especialmente si hay daño neurológico, pérdida de conciencia y coma.

Aunque la atribución inicial apuntó a explosivos ocultos en el equipaje, años después aparecieron hipótesis alternativas. En 2009, por ejemplo, se publicaron reportajes que cuestionaban la versión tradicional y sugerían otros escenarios; autoridades aeronáuticas checas rechazaron esa tesis.

Vulović se convirtió en figura pública en su país y, aunque quería volver a volar, la aerolínea terminó asignándole funciones de oficina. Con los años, su historia quedó como símbolo de supervivencia y azar: sobrevivió al hecho más improbable, pero cargó con una pregunta imposible de responder del todo… porque ni ella misma pudo recordarlo.

Publicado por: Redacción Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad