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Lunes 28 de abril de 2025 - 12:00 AM

Posgrados virtuales con calidad: ¿cómo lograrlo?

Aunque la modalidad virtual ‘democratizó’ la educación, varios son los cuestionamientos que surgen al analizar la calidad de programas de pregrado y posgrado, así como las competencias de los egresados. ¿Cuál debe ser la exigencia y rigurosidad de la IES con los estudiantes? Expertos aportan su opinión sobre el tema.

Freepik / VANGUARDIA
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La virtualidad todo lo cambió. La forma de hacer negocios, el consumo, la manera de relacionarnos con otros, la forma de trabajar y, por supuesto, de estudiar. Con el auge de las nuevas tecnologías, el acceso a los programas de pregrado y posgrado en Colombia es mucho más amplio que hace cinco años.

La flexibilidad de horarios, la eliminación de barreras geográficas y la reducción de costos asociados al traslado o estadía en otras ciudades, ha permitido, por ejemplo, que más personas pueden aspirar a una formación posgradual sin abandonar su trabajo o cambiar su estilo de vida.

Por lo anterior, es usual leer que la modalidad virtual “ha democratizado el acceso a la educación superior avanzada”, si se tiene en cuenta que jóvenes o experimentados profesionales han encontrado la posibilidad de acceder a estudios de posgrado que, por múltiples razones, hasta principios de 2020 no estaban a su alcance.

Freepik / VANGUARDIA
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Según el Observatorio de la Universidad Colombiana, en 2019, un año antes de la pandemia del Covid19, el sistema de educación superior colombiano registraba 228.718 estudiantes en programas virtuales de pregrado y posgrados en todos los niveles, ofrecidos por 97 Instituciones de Educación Superior. A diciembre de 2022, la cifra prácticamente se duplicó, al aumentar a 449.146 estudiantes, en 119 IES.

No obstante, solamente 12 de las 119 IES tienen el 83,44 % de toda la matrícula. “Incluso, hay IES que registran uno, dos y hasta cinco estudiantes por programa virtual. ¿Cómo se mantienen y aseguran calidad?”, se lee en www.universidad.edu.co, portal que en 2013 fue reconocido por el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, como ejemplo de información y transparencia en el sistema de educación superior colombiano.

Según un análisis de la Corporación Universitaria Iberoamericana (2023), que cruzó información propia de estudiantes de esa institución con cifras del Ministerio de Educación Nacional, dos de cada 10 estudiantes de educación superior en el país se forman a través de la modalidad virtual. El análisis revela también que de los 15.077 programas de educación superior ofertados en el primer semestre de 2023, 1.186 son en metodología virtual. De ese grupo, el 50.1 % son de posgrado.

Experiencia UIS

En la región, instituciones como la Universidad Industrial de Santander, UIS, si bien reconocen la importancia y las ventajas que ofrece el componente virtual en la formación de los alumnos, en este tema avanza a un ritmo más pausado, con el fin de seguir garantizando la calidad de sus programas. “Vamos a tener el componente virtual en algunos programas, pero nuestro foco es la presencialidad, que nos ha caracterizado”, explica Olga Patricia Ortiz Cancino, directora de Posgrados.

La UIS cuenta con un posgrado virtual, la maestría en Informática para la Educación. Su aval en modalidad virtual y la renovación del registro calificado ante el Ministerio de Educación Nacional tomó alrededor de cuatro años.

Actualmente, la maestría en Epidemiología está en trámite ante el MEN, mientras que la maestría en Gestión de los Recursos Energéticos del Subsuelo está en trámite interno. El objetivo de la UIS es que a 2030 pueda ofrecer cinco programas de posgrado en modalidad virtual, agrega esta vocera.

Por su auge, la modalidad virtual se convierte en una opción cada vez más pertinente para quienes desean realizar estudios superiores.

Al referirse a la maestría en Informática para la Educación, su coordinador Hugo Hernando Andrade Sosa, explica que la UIS se encargó de diseñar la propuesta pedagógica, didáctica e informática, es decir, que cada uno de estos componentes ha sido formulado para el programa.

A diferencia de otras IES, la plataforma tecnológica fue desarrollada en su totalidad por la UIS, como una herramienta que permite garantizar la calidad de ese y cualquier programa. Desde allí, el estudiante puede acceder a documentos, bibliografía, tareas, actividades, recursos de interacción individual y colectiva del profesor, entre otros, que facilitan su participación y formación. Este software también permite hacer un riguroso seguimiento a la asistencia, participación y elaboración de sus trabajos, sobre lo cual se le informa al postularse al programa.

Pero más que eso, su ‘plus’ está en la constante interacción. “Con los estudiantes hay que interactuar, el director del programa debe trabajar con ellos o no hay formación. No es entregar títulos por correspondencia, porque eso no tiene sentido”, dice el profesor Andrade Sosa, para quien “la calidad es el problema de la educación virtual y a distancia. El 80 % es de pésima calidad, porque hay instituciones con miles de estudiantes en virtualidad, y eso no tiene sentido”.

Freepik / VANGUARDIA
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Sobre esto, la docente Ortiz Cancino agrega que “entre presencialidad y virtualidad en la UIS no hay diferenciación en cuanto a calidad. Debemos garantizar que todos los procesos se hagan de manera rigurosa para que el estudiante se forme con todas las competencias declaradas en el programa, y no obtenga un título porque se conectó”. Por eso, más allá de “digitalizar un programa” como aseguran que es solo el objetivo de algunas IES, los entrevistados insisten en que la interacción entre estudiantes y profesores debe darse y debe existir acompañamiento permanente para que “no sean una rueda suelta”.

“Cada estudiante tiene un director que es un profesor de la maestría, porque es vital hacer seguimiento permanente al trabajo con el estudiante. Él sustenta en línea su proyecto frente a dos calificadores, siguiendo la normatividad de cualquier maestría en la UIS. Buscamos garantizar que quien se gradúa sabe qué estudió, qué hizo y puede seguir trabajando en esa línea”, puntualiza el profesor Hugo Andrade Sosa.

Como toda buena experiencia hay que replicarla, el profesor Andrade trabaja para que la maestría en Informática para la Educación sea la primera experiencia de la UIS a nivel internacional, es decir, que profesionales de diversos países de América Latina sean los primeros en recibir esta formación.

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