Lo que sería una oportunidad para mejorar sus ingresos, se convirtió en la peor pesadilla de tres bumangueses a quienes les ofrecieron un trabajo en una empresa petrolera de Río de Oro, Cesar.

Publicado por: Judicial
Permanecieron retenidos por un grupo delincuencial que se hacía pasar por subversivos del Eln y pedía dinero a cambio de su libertad.
Los intimidaron con armas de fuego y durante más de 10 horas fueron víctimas de graves amenazas. Pensaron que era el final; sin embargo, por razones que aún son inexplicables fueron liberados y hoy se encuentran con sus seres queridos. Les hurtaron un carro, celulares, herramientas y dos millones de pesos, pero no la vida.
¿Qué pasó?
Fueron contactados hace días por redes sociales y al parecer, les ofrecían excelentes condiciones laborales. Así comenzó la travesía. Se desplazaron hasta una finca de ese municipio muy cerca Ocaña, Norte de Santander cuando fueron interceptados por 5 sujetos que llegaron en dos motocicletas. Con pistolas, los obligaron a seguirlos y resguardarse entre el monte. A partir de ese momento, fueron secuestrados.
“Nos dieron el teléfono y nos pusieron a grabar un audio para nuestras familias.
“Decían que nos iban a matar. Pedían el porte para la guerra. Pedían 50 millones y preguntaban de forma insistente por ingeniero. No sabemos a quién se referían”, manifestó una de las víctimas.
Lea también: Mujer fue atacada a puñal por su pareja en Santander.
Al parecer, los delincuentes esperaban a otra persona. Alguien adinerado. Esa sería la razón por la que los habrían dejado en libertad.
Las horas fueron eternas, pues creían que en cualquier momento, los asesinarían. Al parecer, una de las familias alcanzó a consignar 4 millones de pesos.
“Nos tenían metidos en una alcantarilla, en el monte”, manifestó uno de los hombres, a quien se le entrecortó la voz al recordar los momentos vividos, el pasado 8 de abril.
La lluvia y la caída de un árbol hicieron más tensa la situación. Hacia las 6:30 de la tarde los abandonaron. Ellos caminaron hasta encontrar una estación de Policía del Río de Oro. Ayer retornaron a sus hogares en la ‘Ciudad Bonita’.
El caso fue atendido, al parecer, por el Gaula Norte de Santander; sin embargo, al cierre de esta edición, no se obtuvo información oficial por parte de la institución.















