La primera hipótesis que las autoridades han considerado es que el padre de familia envenenó a sus seres queridos. El homicida sería un hombre de unos 52 años. Sus hijos tienen aproximadamente 14 y 16 años.

Publicado por: Judicial 3
Las autoridades hallaron una escena macabra dentro de una casa ubicada en la localidad de Puente Aranda. Una familia completa fue descubierta sin vida. Según el reporte preliminar de los investigadores, un hombre, identificado como Jairo Acosta, habría envenenado a su esposa y a sus dos hijos. Un familiar fue el que llegó al inmueble y se percató de lo sucedido.
El Tiempo reveló que los cuerpos del hombre y de la mujer fueron encontrados en la habitación principal de la vivienda. Estaban acostados en la cama y cubiertos por una cobija.
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La primera hipótesis que las autoridades han considerado es que el padre de familia envenenó a sus seres queridos y después se quitó la vida. El homicida sería un hombre de unos 52 años. Sus hijos tienen aproximadamente 14 y 16 años.
La esposa, según reveló el diario, sería una mujer de 51 años que padecía depresión. Este macabro hecho sucedió hace dos días y fue hasta este viernes 24 de mayo que encontraron los cuerpos.
Los dos menores de edad fueron hallados sin vida y sin rastros de violencia en sus respectivas habitaciones. La escena del crimen permite concluir que todo estaba fríamente planeado por el padre de familia. El dictamen preliminar señala que el ejecutor de este homicidio tenía heridas por arma blanca en el cuello.
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Las mascotas también fueron asesinadas. Los cuerpos fueron encontrados por el hermano de la mujer. Al parecer, ya tenían los labios morados y flujo nasal. Estos rastros indicarían una característica de posible intoxicación por envenenamiento.
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De acuerdo con el testimonio de un allegado a las víctimas, la familia tenía graves problemas de salud y económicos. “Hace un año y medio la esposa estuvo hospitalizada por problemas en la cabeza, al parecer parálisis. También atravesaban la dura situación de la muerte de un hijo” le contó a El Tiempo.
La semana pasada, los vecinos del sector observaban al hombre llevando paquetes de comida a sus hijos. Jaime era carpintero de profesión. Viviana era odontóloga pero, a raíz de su enfermedad, no pudo ejercer su profesión, lo que explicaría los problemas financieros que atravesaba la familia.
Por el momento, las autoridades no hallaron evidencia de un tercero en la escena. No hay rompimiento de las chapas de las puertas.










