La víctima, un hombre oriundo de Bogotá, buscaba rehacer su vida; sin embargo, los planes cambiaron repentinamente y terminaron en un cruel asesinato.

Publicado por: Redaccción Judicial
Sixto Ferney Rojas Montalvo, un hombre oriundo de Bogotá, habría llegado a Cúcuta hace poco tiempo junto a tres personas más. Dos de ellos, presuntamente, estarían involucrados en su homicidio.
Según relatos de un testigo al diario regional La Opinión, tanto la víctima como los otros hombres, estaban en un proceso de rehabilitación para dejar el consumo de estupefacientes, con el apoyo de un supuesto pastor cristiano que también viajó con ellos. La misión del pastor era guiarlos por un nuevo camino, pero, pocas semanas después de su llegada a la capital de Norte de Santander, la situación tomó un giro inesperado.
“La víctima llegó con el pastor y dos personas más que ya tenían un proceso, se establecen en una vivienda del barrio Carora con la intención de formar una fundación, ahí empiezan a hablar con habitantes de calle y consumidores para que dejaran ese camino de adicciones y construyeran una mejor vida. Como hubo buena acogida y no había lugar en esa casa para nadie más, uno de los que viajó con ellos, se devolvió a Bogotá”, relató la fuente.
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Lo que comenzó como un intento de rehabilitación y ayuda social, pronto se desvió. Las jornadas destinadas a organizar la vivienda y leer escrituras sagradas, como estrategia para mantenerse alejados de las adicciones, se transformaron en reuniones descontroladas donde el alcohol y las drogas tomaron protagonismo.
“Ya el pastor no lo encontraba uno en la casa, duraba días en sus juergas y los muchachos a su cargo hacían todo lo que él decía; ellos por su condición de adictos, no tenían como un criterio propio. Él les decía que hicieran cualquier cosa y de una vez ellos lo hacían sin cuestionarlo. Fue así como recayeron a ese mundo que querían dejar”, explicó la fuente

¿Lo incriminaron en un hurto para que lo mataran?
Las autoridades continúan investigando el testimonio entregado a La Opinión sobre el asesinato de Sixto Ferney. Sin embargo, todo apunta a que su muerte ocurrió cinco días antes de que su cuerpo fuera encontrado, desmembrado, en un canal.
Las primeras hipótesis señalan que su asesinato estaría relacionado con un hurto en el que habría sido incriminado por dos hombres con quienes convivía, conocidos como Samario y Tumis. Se presume que el sábado 22 de febrero, el líder del grupo, identificado como pastor, notó la falta de un millón de pesos y comenzó a interrogar a sus compañeros para esclarecer lo sucedido.
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“Lo que nos enteramos, es que ese día Sixto estaba más borracho que los otros dos, y aprovecharon eso para incriminarlo con el pastor y decir que él sería quien habría tomado el dinero”, aseguró la fuente al medio de comunicación La Opinión.
Según esta versión, el pastor, acompañado de los otros dos hombres, sometió a Sixto a una brutal golpiza durante el interrogatorio, lo que habría resultado en su muerte.















