Slendy Noraine Mejía Cáceres desapareció en octubre de 2021 y su familia sigue clamando justicia.

Publicado por: Redacción Judicial
Han pasado tres años y ocho meses desde que Slendy Noraine Mejía Cáceres, una comerciante bumanguesa, desapareció misteriosamente en el municipio de Duitama, Boyacá. Sus familiares no volvieron a tener información sobre su paradero y claman a las autoridades que esclarezcan el caso.
Aquel 31 de octubre de 2021, según la versión que conocieron las hijas de la mujer por parte de su pareja, Slendy se marchó sin dejar rastro, pese a que tenía un hijo de seis meses.
Las hijas nunca creyeron la versión del compañero de Mejía Cáceres, quien dijo que se había acostado a dormir y que no se dio cuenta cuando ella se fue. Slendy no tendría motivos para irse.
Las hijas, por el contrario, aseguran que él podría tener responsabilidad en la desaparición. Lea también: Vigilante de 72 años fue atacado de manera brutal por dos sujetos, por pedirles que no fumaran marihuana
“Ella vivía en Duitama con ese señor, los hijos (uno de seis meses y otro de 10 años), y mi hermana y yo estábamos en Bucaramanga. Desde el 31 de octubre no se supo más de ella. Llamamos a la pareja y nos dijo que se había ido. El niño de 10 años nos dijo que esa noche escuchó a mi mamá gritar, pero siguió durmiendo. Después, el niño, totalmente manipulado por el papá, cambió su versión”, contó Valentina Cristancho Mejía, una de las hijas de Slendy a Vanguardia.
Todos los documentos y objetos personales de Mejía Cáceres, según sus hijas, los tenía la pareja, lo cual les resulta sospechoso.

“Hablé con una mujer que fue pareja del señor después de mi mamá, y nos comentó que a ella le tocó irse del país por los maltratos que sufrió con él. Gracias a ella supimos que él manejaba sus redes sociales y que tenía escondidos el pasaporte y la cédula”, añadió Valentina.
A pesar de estas evidencias, y según los familiares, hasta el momento el caso no ha sido investigado a fondo y Slendy continúa desaparecida. Lea además: De la fiesta a la muerte: el misterio detrás del caso de Daniel Mantilla en Santander
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“Yo estoy resignada, no creo que mi mamá aparezca viva. Quiero que esta persona pague y se sepa qué hizo, qué pasó con ella. La fiscal del caso nunca me responde, me tiene bloqueada. Vamos hasta Duitama y solo nos hacen perder el viaje. Lo único que han hecho es tomarnos muestras de ADN en Medicina Legal”, relató.

Slendy Noraine, quien al momento de los hechos tenía 35 años, trabajaba en un emprendimiento de venta de pijamas por redes sociales. Sus dos hijas han participado en diversas marchas y plantones esperando alguna respuesta por parte de la justicia.
“Este señor vive tranquilo, siguió como si nada, nunca ha explicado qué hizo con mi mamá. Pido a las autoridades que investiguen de verdad, que no sean tan corruptos. Todos tenemos mamá, familiares, y no quisiéramos que les pase lo mismo... Hagan algo”, concluyó.















