La víctima, al parecer, estaba siendo extorsionada. Las autoridades buscan a los responsables.

Publicado por: Redacción Judicial
Amenazas derivadas de una presunta extorsión es la principal hipótesis de investigan las autoridades de Cúcuta, Norte de Santander, para esclarecer el asesinato del comerciante Alexander Velandia.
‘Panche’, como le decían cariñosamente sus seres queridos a Velandia, fue víctima de un indiscriminado ataque a bala registrado la mañana del viernes, 15 de agosto, entre los barrios San Mateo y San Luis. Puede leer: Tragedia en Floridablanca: lo que empezó como una reunión familiar acabó en un asesinato
Alexander, según relataron sus familiares a medios de Cúcuta, se encontraba en un establecimiento comercial comprando el desayuno para sus hijos cuando fue atacado por sicarios, quienes se movilizaban en motocicleta. El crimen, específicamente, ocurrió a pocos metros del intercambiador Brisas del Pamplonita, en el sector conocido como “Cuatro vientos”.
“Fue un ataque cobarde”, expresó al diario La Opinión una de las hijas de Velandia, quien fue sorprendido por la espalda y recibió cuatro disparos en la cabeza.
‘Panche’ fue auxiliado y trasladado hacia la clínica Medical Duarte, donde ingresó en estado crítico y falleció en horas de la tarde. Lea también: ¿Huía por su bolso? Misterio rodea la muerte de mujer en la autopista de Bucaramanga
“Mi papá murió en las manos de mis hermanos. Él luchó por su vida hasta el final, pero aunque lo llevamos al centro médico ya no hubo nada que hacer”, relató al citado medio la joven.
Alexander Velandia, según su hija, era comerciante independiente y en dos oportunidades había recibido amenazas; la más reciente en enero, cuando un hombre llegó hasta su vivienda. Sus hijos aseguran desconocer quién estaba detrás de esas intimidaciones y los motivos.
“Él era el alma de la fiesta, porque a donde llegaba siempre ponía alegría”, recordó otra de las familiares. Le sugerimos: Así era Néstor Pérez, el destacado futbolista que hallaron muerto en Los Alpes
Publicidad
Uniformados de la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) hicieron presencia en el lugar para recopilar información. Las autoridades iniciaron las investigaciones con el fin de esclarecer el hecho y dar con el paradero del responsable.
Vale precisar que en Cúcuta en lo corrido de este año varios comerciantes han cerrado sus negocios por no poder seguir pagando las extorsiones. Los fenómenos de extorsión y amenazas contra los comerciantes y empresarios impactan directamente contra el crecimiento económico, lo cual permite que economías ilegales lamentablemente se fortalezcan.










