Se confirmó a quién pertenece la camioneta que arrolló a Anderson Báez en Floridablanca. El responsable sigue prófugo.

Publicado por: REDACCIÓN JUDCIAL
La trágica muerte de Anderson Báez Mendoza, un joven de 25 años, mantiene consternada a la comunidad de Floridablanca, Santander. El pasado sábado 6 de septiembre en la noche, Báez fue arrollado y arrastrado por una camioneta Toyota Fortuner de placas LYL-803, que lo dejó sin vida en un hecho que ahora es materia de investigación judicial.
Todo ocurrió sobre las 9:45 p.m., en la Transversal del Bosque, vía que conecta el Anillo Vial con la Clínica Foscal. Un motociclista perdió el control de su vehículo y cayó sobre la calzada, lo que llevó a varios conductores a detenerse para auxiliarlo. Entre ellos estaba Anderson, quien jamás imaginó que minutos después encontraría la muerte.
De forma repentina apareció la camioneta Toyota, en aparente exceso de velocidad, embistiendo al grupo de motociclistas. Anderson quedó atrapado junto a su moto contra el vehículo, que lo arrastró cerca de 500 metros hasta chocar frente a la subestación de Bomberos de Floridablanca. Allí, el joven perdió la vida de manera inmediata.
El conductor huyó de la escena. Videos de cámaras de seguridad muestran a un hombre vestido con camisa polo negra y jean que, tras el choque, intentó abordar un taxi y, al no lograrlo, escapó corriendo del lugar.
¿Quién es el dueño del vehículo?
Dentro de la investigación que adelantan las autoridades ya se identificó plenamente al dueño de la camioneta que ocasionó la tragedia. Sin embargo, este medio se abstiene de publicar el nombre dado que la Policía no ha confirmado si el propietario era quien manejaba el vehículo al momento del choque.

La Dirección de Tránsito de Floridablanca adelanta la recolección de pruebas, análisis de cámaras y testimonios para esclarecer el caso. El proceso judicial contempla los delitos de homicidio culposo y lesiones personales, debido a que al menos cinco motociclistas resultaron heridos.
La familia de Anderson Báez exige justicia y pide que el responsable sea capturado. “Era un joven estudioso, trabajador y lleno de sueños, cuya vida le fue arrebatada por un asesino al volante. Clamamos justicia para que este crimen no quede en la impunidad”, expresó uno de sus familiares.
Báez trabajaba en un Centro de Diagnóstico Automotor en Chimitá y se dirigía a casa cuando ocurrió el fatal hecho. Su familia lo recuerda como un joven alegre y trabajador, mientras las autoridades intensifican las labores para dar con el paradero del conductor.











