Las autoridades revelan detalles estremecedores sobre la explosión en Anorí y las conexiones con una temida estructura criminal.

Publicado por: Redacción Judicial
La explosión que sacudió la zona rural de Anorí, en el Nordeste antioqueño, comienza a esclarecerse tras la confirmación de las identidades de tres de las cuatro víctimas fatales.
El caso tomó un giro estremecedor al revelarse que uno de los fallecidos era un menor de 17 años, identificado como William Palacio, quien habría sido reclutado de manera forzada por las disidencias del Frente 36, estructura bajo el mando de alias Calarcá.
Las otras dos víctimas fueron identificadas como Jaider Giraldo y Jason Rodríguez, ambos de 20 años. La cuarta persona fallecida continúa sin ser identificada y permanece en la morgue municipal a la espera de verificaciones por parte de Medicina Legal.
El coronel Óscar Rico, comandante de la Policía Antioquia, confirmó que los cuerpos presentaban claras señales de residuos de explosivos, principalmente en el tronco y las extremidades superiores. Según información de inteligencia, los fallecidos pertenecerían al GAOr 36 y estarían manipulando un artefacto explosivo que, al parecer, sería utilizado para el sembrado de minas antipersona.
Las primeras versiones apuntaban a las veredas Liberia o El Porvenir como escenario del hecho; sin embargo, investigaciones posteriores indican que la detonación habría ocurrido en la vereda Providencia, sector Moreno Cano. Las autoridades analizan si la carga estaba destinada a frenar el avance del Clan del Golfo o si hacía parte de un campo minado dirigido a la Fuerza Pública.
Los cuerpos serán trasladados a Medicina Legal en Medellín en las próximas horas, mientras continúa el proceso para establecer la identidad del cuarto fallecido. Este es el segundo incidente con explosivos registrado en Anorí en menos de una semana, en medio de una tensa disputa territorial entre grupos armados que buscan control en la región.













