El deportista se desplomó mientras entrenaba en un gimnasio en Bogotá y falleció.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La muerte de Juan Sebastián Anzola Quintero en Suba reabre el debate sobre la preparación de los gimnasios para atender una emergencia médica, la capacitación del personal y la disponibilidad de equipos básicos de primeros auxilios.
En la tarde del pasado 5 de febrero, uno de los gimnasios de la cadena Smart Fit quedó envuelto en un ambiente de conmoción y tristeza. Juan Sebastián habría acudido al establecimiento ubicado en el centro comercial Plaza Imperial, en la localidad de Suba, para entrenar, como era su costumbre.
Emergencia durante una rutina de pesas
Juan se dedicaba al fisiculturismo desde hacía varios años. Gracias a esa disciplina había obtenido algunas medallas y, además, recomendaba suplementos a base de extractos naturales para mejorar la condición física. En el lugar se encontraba con algunos conocidos con quienes entrenaba habitualmente, brindándose apoyo mutuo durante las rutinas.
En medio del entrenamiento, cuando realizaba ejercicios con pesas, Juan se desplomó de manera repentina. Las personas que estaban a su alrededor quedaron desconcertadas y comenzaron a pedir ayuda, mientras se alertaba a los servicios de emergencia. Incluso se habría considerado trasladarlo de inmediato a un centro médico cercano; sin embargo, presuntamente no les habrían permitido sacarlo del lugar.
De acuerdo con lo informado por Smart Fit, el deportista fue atendido siguiendo los protocolos de emergencia establecidos. Brigadistas del gimnasio le habrían practicado maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y utilizado un desfibrilador; no obstante, según esa versión, Juan habría fallecido antes de ser trasladado.
Interrogantes sobre protocolos y atención médica
Cuando finalmente fue llevado a un centro médico y valorado por el personal de salud, se confirmó que ya no presentaba signos vitales. Al parecer, un paro cardiorrespiratorio habría sido la causa de su muerte. Las exequias del deportista se realizaron este domingo 8 de febrero, a las 10:30 de la mañana, en el cementerio Jardines del Recuerdo, donde familiares y amigos le dieron el último adiós, recordándolo por su disciplina y entrega.
La muerte de Juan Sebastián ha generado interrogantes entre deportistas, entrenadores y usuarios de gimnasios sobre las condiciones de seguridad y la capacidad de respuesta ante emergencias médicas durante entrenamientos de alta exigencia. El caso pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de revisar protocolos, tiempos de reacción y la preparación del personal en estos establecimientos, así como la importancia de que los usuarios cuenten con valoraciones médicas previas y acompañamiento adecuado para prevenir tragedias similares.
















