Heider Caro Ardila, de 39 años, fue atacado a bala en el Parque de Las Mascotas, en Barrancabermeja. Las autoridades investigan el crimen.

Publicado por: Redacción Judicial
Heider Caro Ardila, un hombre de 39 años que se movilizaba en silla de ruedas y era reconocido por su afición al baloncesto adaptado, fue asesinado con arma de fuego en la tarde de este miércoles 23 de septiembre, en Barrancabermeja, Santander.
El ataque ocurrió en el Parque de Las Mascotas, ubicado en el barrio Olaya Herrera, comuna 2 del Puerto Petrolero. De acuerdo con la información preliminar, la víctima se encontraba en el sector cuando fue atacada por sujetos que, al parecer, se movilizaban en una motocicleta.
Habitantes de la zona aseguraron haber escuchado alrededor de seis detonaciones, lo que generó preocupación entre quienes se encontraban cerca de este escenario recreativo.
Tras el ataque, Heider cayó de su silla de ruedas y quedó tendido boca arriba sobre el suelo. Vestía prendas de color oscuro y permanecía gravemente herido. Vea además: Sicario disparó contra hombre que departía con amigos en un establecimiento de Floridablanca
En medio de la situación, testigos dieron aviso a la Policía y varias personas se acercaron para auxiliar a la víctima.
“Está vivo, está vivo. ¡Ayúdenlo! ¡Téngale la cabeza!”, se escuchaba decir a algunos ciudadanos mientras los uniformados llegaban al lugar y trasladaban al herido en el platón de una camioneta de la Policía.
Posteriormente, Heider fue llevado al Hospital Regional del Magdalena Medio, donde recibió atención médica. Sin embargo, pese a los esfuerzos de los profesionales de la salud, falleció debido a la gravedad de las heridas ocasionadas por el arma de fuego.
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Era aficionado al baloncesto en silla de ruedas
Heider Caro Ardila residía en el barrio La Esperanza y, pese a su condición de discapacidad, se mantenía activo en diferentes actividades que hacían parte de su vida cotidiana.
Una de sus grandes aficiones era el deporte, especialmente el baloncesto en silla de ruedas. A través de sus redes sociales compartía fotografías relacionadas con esta práctica, que representaba uno de sus pasatiempos.
Además, se ganaba la vida mediante la venta de dulces, maní y otros productos en los semáforos de Barrancabermeja, actividad con la que obtenía ingresos para su sostenimiento.
Las autoridades investigan las circunstancias en las que ocurrió el ataque y trabajan para establecer quiénes estarían detrás del homicidio y cuáles fueron los móviles del crimen.














