Judicial
Miércoles 07 de octubre de 2026 - 08:36 AM

Los disparos, la fuga y una moto sin gasolina: así terminó la persecución por el crimen de Yesid Camacho, en Barbosa

Por eso las autoridades conocieron que habían huido por la ruta que conduce de Barbosa hacia Puente Nacional, con la buena fortuna para quienes los perseguían que la moto se les quedó sin gasolina.

Capturados asesinos de comerciante y ciudadana en Barbosa
Capturados asesinos de comerciante y ciudadana en Barbosa

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Todo salió mal. Fatal para Yesid Camacho Torres, de 49 años, porque fue asesinado a tiros la mañana del lunes en el centro de Barbosa, Santander, finalizando una jornada de ejercicios que por el contrario tenía como finalidad prolongar su existencia.

Peor aún para las hermanas Margot y Lucidia Pacheco Lagos, porque nada tenían que ver con lo que ocurría mientras caminaban cerca de aquel comerciante quien estaba en los planes siniestros de dos asesinos que mantenían la celada para acabar con su vida.

Y finalmente, para los asesinos, que traían encima la comisión de un primer delito, cuando hurtaron la moto que usarían para acometer su fechoría sangrienta. Habrían de quedarse sin gasolina para la fuga...

Hasta que comenzó a desencadenarse la fatalidad.

Poco antes de las 9:50 de la mañana el eco de los disparos estremeció los alrededores de la calle 8 con carrera 11, una zona concurrida del centro del municipio ubicado a 210 kilómetros de Bucaramanga.

Los criminales que se desplazaban en una motocicleta se le cruzaron en el camino a Camacho Torres. Cuando el sicario esgrimió el arma de fuego, Yesid emprendió carrera casi al instante en que los primeros disparos lo persiguieron, igual que el homicida. Pero la velocidad de la muerte esputada por aquel artefacto lo alcanzó. Camacho tropezó, se fue de bruces, tal vez como efecto de los primeros impactos y, en la caída, el pistolero se le aproximó para rematarlo en el suelo, mientras una mujer lanzaba alaridos de auxilio, aterrorizada por el feroz ataque que presenciaba.

No muy lejos, las hermanas Pacheco vivían el mismo calvario, una de ellas atravesada por uno de aquellos proyectiles letales que cruzó la humanidad de Camacho Torres. Correría la misma desgracia casi de inmediato, mientras la otra sobrevivía.

Las cámaras de vigilancia registraron lo ocurrido.

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Los proyectiles habían

alcanzado a las Pacheco

Margot y Lucidia quedaron a mitad de los homicidas. Una falleció al poco tiempo.

“Este hombre se movilizaba en su vehículo, justo por esta calle, fue atacado por dos individuos que se movilizaban en una motocicleta hurtada horas antes en este municipio”, explicó el comandante de la Policía de Santander, coronel Luis Fernando Atuesta Zárate.

Después del homicidio, investigadores de la Policía Judicial e inteligencia, en coordinación con la Fiscalía y el CTI, siguieron no solo las pistas que dejaron los responsables, sino las indicaciones de la comunidad que señalaba la ruta de escape de aquellos gatilleros.

La unión de la comunidad en torno a la búsqueda de los delincuentes fue determinante. Por eso las autoridades conocieron que habían huido por la ruta que conduce de Barbosa hacia Puente Nacional, con la buena fortuna para quienes los perseguían que la moto se les quedó sin gasolina.

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Hacia las 6:00 de la tarde, el conductor de la moto usada para el crimen fue aprehendido en zona rural del municipio, corriendo por zona boscosa. Se trataba de un jovencito de 21 años, de nacionalidad venezolana.

En ese instante habrían de conocer que el sicario seguía el mismo rumbo, hacia Vado Real. Hubo tropiezos, caídas, cuatro soldados del Batallón Galán que recorrían las trochas en moto, cayeron al suelo, golpeados en el frenesí de la captura; detrás iban incluso el Fiscal Primero Seccional de Barbosa, la Policía...

“Peinamos la zona rural, llovía, anduvimos por lodo toda la noche, debíamos evitar que escaparan” explicó un funcionario que participó en la persecución.

A la media noche habría de caer en jurisdicción de Guavatá, con un revólver calibre 38, que sería el arma homicida. Se trata de otro joven de 21 años, de Barrancabermeja, Santander.

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El asesinato de Camacho Torres y una de las hermanas Pacheco tenía conmocionado al municipio. Le sugiero leer: Capturaron a hombre señalado de exigir dinero por una moto robada en Bucaramanga

Al amanecer, ya no se pensaba en búsqueda; el asunto dio un giro hacia las audiencias de legalización de captura, imputación de cargos y medida de aseguramiento.

En esas diligencias los asesinos tendrán que contar quién ordenó el crimen; por qué. Porque como dijo el comandante de la Policía: “Es claro que alguien dio una orden”.

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