Judicial
Domingo 11 de octubre de 2026 - 01:00 AM

¿Pueden usarse palomas mensajeras para ingresar objetos y droga a las cárceles?

Una paloma con dos cables de cargador sujetos al cuerpo fue interceptada en la cárcel de Palogordo, en Girón. El caso reabre las preguntas sobre las modalidades para ingresar elementos prohibidos a los penales y las posibles consecuencias legales.

La paloma que sobrevoló la cárcel de Palogordo con cables de cargador: ¿cómo funciona esta modalidad y qué dice la ley?
La paloma que sobrevoló la cárcel de Palogordo con cables de cargador: ¿cómo funciona esta modalidad y qué dice la ley?

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Durante siglos, los seres humanos han utilizado animales para facilitar distintas tareas, y las palomas mensajeras son uno de los ejemplos más conocidos. Gracias a su capacidad para regresar al lugar donde fueron criadas, estas aves han servido para transportar mensajes a través de largas distancias.

Sin embargo, esa habilidad también ha sido aprovechada con otros propósitos, como el intento de ingresar elementos prohibidos a centros penitenciarios, una situación que quedó en evidencia con el hallazgo de una paloma que sobrevolaba la cárcel de Palogordo, en Girón.

El episodio ocurrió el domingo 4 de octubre, a la 1:35 p. m., en el área de Portal. Allí, funcionarios del Cuerpo de Custodia y Vigilancia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) interceptaron una paloma que llevaba sobre el lomo una especie de arnés artesanal, al parecer acondicionado para transportar elementos hacia el interior del establecimiento.

De acuerdo con la información conocida por Vanguardia, el ave tendría una dirección determinada hacia uno de los patios de la cárcel, donde presuntamente era esperada por algunos privados de la libertad. Sin embargo, hasta el momento, ese posible destino no permite establecer por sí solo quién habría preparado el dispositivo, desde dónde salió la paloma o quién pretendía recibir los elementos.

La imagen del animal sobre una mesa, con una pequeña bolsa sujeta a su cuerpo, se convirtió en el centro de la conversación. Lo que más llamó la atención no fue únicamente el uso de una paloma para intentar superar los controles penitenciarios, sino la posibilidad de que un ave pudiera llegar hasta un punto específico de un establecimiento rodeado de muros y vigilancia.

Paloma ‘mensajera’ fue interceptada cuando intentaba ingresar elementos prohibidos a Palogordo, en Girón
Paloma ‘mensajera’ fue interceptada cuando intentaba ingresar elementos prohibidos a Palogordo, en Girón

El video que mostró el inusual hallazgo en Palogordo

En la grabación realizada por un funcionario del Inpec se observa a la paloma mientras permanece sobre una mesa. El animal tiene un dispositivo artesanal amarrado al cuerpo y, según explica el guarda durante el registro, lleva elementos que no están permitidos dentro del penal.

«Se evidencia una paloma en el área de Portal Uno. Tiene un amarre en cada una de sus alas, en la que lleva los elementos prohibidos, lleva dos cables de cargadores», se escucha decir al funcionario mientras sostiene al ave con las manos.

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No obstante, hay una diferencia importante entre entrenar a una paloma para que regrese a un lugar conocido y conseguir que vuele, por instrucciones humanas, hacia un destino que desconoce. Esa distinción resulta fundamental para comprender lo sucedido en Palogordo.

¿Cómo pudo llegar la paloma hasta la cárcel?

Para resolver parte de las dudas que surgieron tras la difusión del video, Vanguardia consultó a un biólogo de la Universidad Industrial de Santander (UIS), quien explicó que la orientación de estas aves es un fenómeno estudiado durante décadas y que no depende de un único mecanismo.

Las palomas mensajeras pertenecen a la especie Columba livia domestica. Su capacidad para regresar a un lugar conocido ha sido aprovechada históricamente por los seres humanos para transportar mensajes a través de distancias considerables. Sin embargo, esto no significa que puedan interpretar órdenes para dirigirse a cualquier sitio que una persona les señale.

«Las palomas solo vuelan desde cualquier lugar al sitio donde las alimentaron desde pequeñas», explicó el especialista al referirse al comportamiento de estas aves.

Según el biólogo, en el caso de la cárcel de Palogordo sería poco probable que existiera desde hace años un palomar que permitiera explicar el regreso del animal a ese establecimiento. Por esa razón, planteó una hipótesis distinta: que las palomas estén siendo soltadas desde el exterior y que, durante el vuelo, busquen lugares donde puedan posarse.

«Lo más probable es que estén desde afuera soltando palomas y eso sí, esa especie (Columba livia), que es introducida y asociada a vivir en edificaciones, probablemente buscaría muros para posarse y justo en esa zona están los de la cárcel. Eso quizá sea lo que pasa allí», señaló.

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El especialista también explicó que la orientación de las palomas es un proceso complejo en el que pueden intervenir diferentes señales, dependiendo de la distancia que separa al animal del lugar donde fue criado.

«La orientación en palomas se lleva investigando por décadas y es una de las cosas fascinantes sobre el vuelo en aves. No hay un solo mecanismo biológico que lo explique, pero sí hay evidencia de que se orientan empleando diferentes señales dependiendo de qué tan lejos o cerca están del sitio donde fueron criadas», indicó.

En otras palabras, la capacidad de regresar a un punto conocido no equivale a comprender una ruta diseñada por una persona. Una paloma mensajera puede desarrollar habilidades para volver al lugar en el que fue criada, pero no necesariamente reconocerá un patio penitenciario como su destino por el hecho de que alguien pretenda enviarla allí.

Una modalidad que no se limita a las palomas

El uso de animales para intentar introducir objetos en establecimientos penitenciarios no es una posibilidad completamente nueva. El biólogo consultado por Vanguardia recordó que existen antecedentes similares en cárceles en los que se han utilizado gatos, animales que pueden desplazarse por diferentes superficies y acercarse a lugares donde encuentran comida.

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«Hay antecedentes similares en cárceles usando gatos y pensaría que es más fácil entrenar un gato porque ellos buscan comida y van a donde les dan y pueden subir muros y demás. Las palomas solo van a donde las criaron, a posarse donde encuentren un muro», explicó.

En el área metropolitana de Bucaramanga también se han conocido otros episodios relacionados con el intento de ingresar elementos prohibidos a las cárceles, aunque mediante mecanismos diferentes.

Un funcionario del Inpec consultado por Vanguardia aseguró que este tipo de situaciones se presenta de manera recurrente. Según su relato, durante este año se registró el hallazgo de un dron que sobrevolaba uno de los patios de la Cárcel Modelo de Bucaramanga. De acuerdo con la fuente, el propósito habría sido introducir estupefacientes al establecimiento.

Otro antecedente ocurrió el viernes 11 de julio de 2025, frente a la Cárcel Modelo de Bucaramanga, en inmediaciones de la calle 45 con carrera 8. Según el reporte de las autoridades conocido sobre ese caso, dos hombres que merodeaban el sector fueron sorprendidos cuando, presuntamente, intentaban lanzar bolas cargadas con droga hacia el interior del penal. La intervención de la patrulla terminó con disparos, de acuerdo con la información reportada.

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¿Enviar una paloma a una cárcel constituye un delito?

Más allá de la curiosidad que despertó el video, el caso también plantea preguntas sobre sus consecuencias jurídicas. ¿Puede ser procesada penalmente una persona por intentar ingresar objetos a una cárcel utilizando un animal? ¿Cambia la responsabilidad si el medio de transporte es una paloma? ¿Qué ocurre con el interno que presuntamente iba a recibir los elementos?

Para responder estos interrogantes, Vanguardia consultó a Daniel Dulcey, abogado especialista en derecho penal, a quien le formuló las siguientes preguntas:

¿Qué delito podría configurarse para la persona que envía o utiliza al animal para introducir elementos al penal?

Depende de lo que se pretenda ingresar. Si se trata de estupefacientes, podría configurarse un delito relacionado con el porte o tráfico de drogas. Si son celulares, memorias USB u otros elementos prohibidos por las normas penitenciarias, podrían aplicarse sanciones administrativas o disciplinarias, pero no existe un delito específico por intentar ingresarlos a la cárcel.

¿Utilizar un animal como medio de transporte cambia la responsabilidad penal de quien está detrás de la operación?

No existe una agravante ni un delito específico por utilizar animales para ingresar elementos a una cárcel. Este hecho podría servir para demostrar la intención de realizar una conducta, pero la responsabilidad penal depende de qué se pretendía ingresar y de si esa conducta constituye un delito.

¿Qué tendría que demostrar la Fiscalía para identificar a quien envió la paloma? ¿Bastaría con encontrar al animal con los elementos?

Encontrar la paloma con los elementos no es suficiente para identificar al responsable. La Fiscalía tendría que adelantar una investigación que permita establecer quién está detrás del envío y determinar si existe alguna persona o estructura organizada dedicada a ingresar sustancias prohibidas al penal.

¿Qué responsabilidad podría tener el interno al que presuntamente estaban destinados los elementos?

Depende de qué iba a recibir y con qué finalidad. Si se trata de celulares, memorias USB u otros objetos prohibidos, podría enfrentar sanciones disciplinarias o administrativas. Si son estupefacientes, habría que establecer si estaban destinados al consumo propio o a la comercialización, pues esa finalidad es relevante para determinar si existe un delito.

Si no se identifica quién envió la paloma, pero se establece que los elementos iban dirigidos a un interno, ¿podría investigarse al destinatario?

Sí. Si se identifica al destinatario y se demuestra que la droga estaba destinada a la comercialización, podría verse involucrado en una investigación por delitos relacionados con el porte o tráfico de estupefacientes. La responsabilidad dependerá de las pruebas y de las circunstancias del caso.

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