Tras los disparos, la colisión y el posterior volcamiento, seis personas resultaron lesionadas: cuatro adultos y dos menores de edad.

Publicado por: Redacción Judicial
Después de luchar durante dos días por su vida, falleció Wilber Hernández Colmenares, el comerciante de 42 años que fue víctima de un ataque sicarial mientras se desplazaba en una caravana fúnebre por la autopista entre Piedecuesta y Floridablanca, en Santander.
Hernández Colmenares, dedicado a la compra y venta de oro y al préstamo de dinero, permanecía bajo atención médica en el Hospital Internacional de Colombia, HIC, luego de recibir cinco impactos de bala en el abdomen durante la agresión ocurrida hacia las 4:10 de la tarde del viernes 16 de octubre.
El ataque no solo dejó al comerciante gravemente herido. Los disparos hicieron que perdiera el control del automóvil en el que viajaba junto a su esposa, lo que desencadenó una colisión con otros vehículos, el volcamiento del Mazda 3 rojo y un incendio que consumió buena parte de su carrocería.
Así ocurrió el ataque sicarial en la autopista
El día de los hechos, Wilber Hernández acompañaba a su hermano, Yeison Fabián Hernández Colmenares, a las honras fúnebres del abuelo de la novia de este.
La familia se había reunido inicialmente en una funeraria del centro de Piedecuesta y, posteriormente, emprendió el recorrido hacia el Parque Memorial Tierrasanta, ubicado en el Anillo Vial de Floridablanca.
Durante el desplazamiento, Hernández se movilizaba con su esposa, Sandra Lorenys Isaza Henao, en un Mazda 3 de color rojo, de placas INL-419.
Cuando la caravana transitaba por el kilómetro 11 de la autopista Piedecuesta–Floridablanca, frente al establecimiento Rancho JR y cerca del sector conocido como la Fonda Paisa, hombres armados que se movilizaban en motocicleta habrían interceptado el automóvil y disparado repetidamente contra sus ocupantes.
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El comerciante recibió cinco impactos de bala en el costado izquierdo del abdomen. Herido, perdió el control del vehículo, que terminó chocando contra otros automotores, volcado a un costado de la carretera y envuelto en llamas.
La emergencia generó confusión entre quienes transitaban por el corredor vial. En un primer momento, algunas personas creyeron que se trataba de un accidente de tránsito. Sin embargo, la presencia de impactos de bala y las circunstancias del caso permitieron establecer que detrás de lo ocurrido habría un ataque armado.
Varios ciudadanos auxiliaron a los ocupantes del automóvil y contribuyeron a su evacuación antes de que el vehículo fuera consumido por el fuego.
Una motocicleta habría llamado la atención de la familia
Uno de los aspectos que buscan esclarecer los investigadores es la presencia de una motocicleta negra en las inmediaciones de la funeraria, antes de que la familia iniciara el recorrido hacia el cementerio.
Según la información preliminar conocida sobre el caso, uno de los familiares habría observado a dos hombres vestidos con prendas oscuras y cascos negros que se detuvieron por unos instantes en el sector e intercambiaron algunas señas.
La presencia de los motociclistas llamó la atención del testigo. Al parecer, los hombres obstaculizaban parcialmente el tránsito y continuaron su recorrido después de que un bus de servicio público les hiciera sonar la bocina.
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Minutos después se produjo el ataque contra el vehículo en el que se desplazaban Hernández Colmenares y su esposa.
Por ahora, se debe establecer si los hombres observados cerca de la funeraria eran los mismos que participaron en la agresión y si existió un seguimiento previo a la caravana fúnebre. Le sugiero leer: Autoridades tendrían identificados a los responsables de ataque contra bus en Santander
La información inicial de la Policía señala que dos hombres de contextura delgada, con cascos negros y a bordo de una motocicleta oscura, habrían disparado contra los ocupantes del Mazda 3.

Seis personas resultaron lesionadas
Tras los disparos, la colisión y el posterior volcamiento, seis personas resultaron lesionadas: cuatro adultos y dos menores de edad.
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Entre los afectados estaban Wilber Hernández Colmenares y su esposa, Sandra Lorenys Isaza Henao. Los heridos fueron trasladados al Hospital Internacional de Colombia, HIC, donde recibieron atención médica por las lesiones ocasionadas por arma de fuego y los traumatismos derivados del accidente.
En su momento, el centro médico informó que algunos de los pacientes presentaban heridas por arma de fuego y traumatismos asociados al siniestro vial, por lo que permanecían bajo observación médica.
Pese a la atención recibida, Hernández Colmenares falleció después de permanecer dos días hospitalizado debido a la gravedad de las heridas.
Además de la investigación por el atentado ocurrido el viernes 16 de octubre, Hernández Colmenares, según las autoridades, registra dos condenas en su historial judicial: una por porte ilegal de armas y otra por porte de estupefacientes.
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La primera data de junio de 2002, cuando recibió una pena de dos años de prisión por porte ilegal de armas. En el segundo proceso, relacionado con estupefacientes, la Fiscalía habría señalado que se encargaba de distribuir drogas en Floridablanca y Barrancabermeja y que utilizaba un lenguaje cifrado para evitar ser detectado.
Según personas cercanas al comerciante, actualmente se dedica al negocio del oro y al préstamo de dinero. Además, aseguraron que no tenía amenazas conocidas.
















