Cuatro miembros de una familia fueron asesinados e incinerados dentro de su vivienda en Landázuri, Santander. Horas después los presuntos responsables del crimen fueron hallados muertos en un paraje rural. Según las primeras versiones, la comunidad habría tomado justicia por mano propia.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Un trágico hecho se registró durante la madrugada de este domingo en el municipio de Landázuri, en el Magdalena Medio santandereano.
El docente Álvaro Díaz Pineda, su esposa Loiden Acuña Pérez, su hijo Johan Sebastián Díaz Acuña, de 16 años, y una niña de 13 años fueron las víctimas de la masacre ocurrida en la vereda Miraflores, sector de Miralindo.
Al parecer, cinco sujetos atacaron a la familia dentro de su vivienda. Los primeros reportes oficiales indican que se trató de un hecho de intolerancia. Sin embargo, testigos del hecho aseguran que se habría tratado de un caso de hurto de un dinero.
Lo que se pudo conocer es que las víctimas fueron atacadas con armas blancas y luego sus cadáveres fueron incinerados.
La única sobreviviente de este ataque fue una mujer, empleada del hogar, quien logró escabullirse y dar aviso a los vecinos. Esta persona resultó con heridas de arma cotopunzante y se encuentra en un centro de salud bajo protección de la policía.
Encontraron sin vida a los presuntos asesinos
Este violento ataque desató la furia de la comunidad. Al parecer algunas personas hicieron justicia por mano propia, pues en la mañana de este domingo aparecieron los cadáveres de cuatro de los cinco presuntos asesinos de la familia.
Fuentes en el sitio de los hechos indicaron que en la vereda La Dorada fueron interceptados dos de los victimarios. Luego, camino más adelante, encuentran a dos más. Según lo comentado, los ciudadanos ‘lincharon’ a los presuntos responsables.
Entre los muertos se pudo establecer que hay tres hombres y una mujer. Al parecer serían de origen venezolano.
El caso generó conmoción en Landázuri y ya ha sido reportado a nivel regional y nacional, motivando reacciones de autoridades y sectores sociales. Por ahora la Fiscalía y la Policía Nacional recolectan las evidencias para entregar un reporte más amplio y tratar de esclarecer las circunstancias de la seguidilla de hechos violentos.














