La Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios depende del Pentágono, en Estados Unidos, y se encarga de estudiar fenómenos aéreos no identificados, popularmente conocidos como OVNIs.

Publicado por: El Universal
Esa oficina, establecida desde el verano pasado, fue parte fundamental para el informe que la Oficina del Director de Inteligencia Nacional presentó ante el Congreso de los EE. UU. esta semana; en él revelan que recopilaron 366 reportes de ovnis ocurridos, con frecuencia, cerca de instalaciones militares y embarcaciones navales.
El periódico The Washington Post explica: “La revisión dejó más de 170 informes sin caracterizar, algunos de los cuales ‘parecen haber demostrado características de vuelo o capacidades de rendimiento inusuales, y requieren un análisis más detallado’”, de acuerdo con el informe presentado al Congreso.
¿De dónde vienen?
Expertos del gobierno han hecho múltiples revisiones sobre estos objetos no identificados, sin embargo, no han hallado evidencia “de que los objetos voladores, así como otros que se han visto en el océano o se mueven de un lado a otro entre el aire y el mar, puedan atribuirse a vida extraterrestre o visitantes extraterrestres”.
“Los eventos de UAP (fenómenos aéreos no identificados) continúan ocurriendo en espacios aéreos restringidos o sensibles, lo que destaca posibles preocupaciones por la seguridad del vuelo o la actividad de recopilación del adversario”, dijo el nuevo informe.
Los expertos seguirán buscando evidencia de una “posible participación de un gobierno extranjero”: a EE. UU. le preocupa que los avistamientos correspondan a drones que pueden estar monitoreando el equipo y el personal militar de los EE. UU.
Incluso, algunos miembros del gobierno estadounidense habían manifestado su preocupación de que “algunos de los objetos que parecían exhibir capacidades de vuelo extraordinarias pudieran ser evidencia de tecnología altamente avanzada construida por adversarios estadounidenses como Rusia o China”, dice The Washington Post.














