El terremoto de magnitud 7,7 y sus réplicas dejaron graves daños en la infraestructura de saneamientos, elevando el peligro de enfermedades como el cólera.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
Elena Vuolo, jefe adjunta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Birmania, expresó su grave preocupación por el alto riesgo de brotes de cólera en el país, tras el devastador terremoto de magnitud 7,7, que azotó la región el pasado viernes.
Vuolo destacó que las condiciones en el país se han deteriorado considerablemente en el país se han deteriorado considerablemente debido al colapso de los sistemas de saneamiento y la escasez de agua potable, lo que aumenta las posibilidades de una epidemia de cólera. Lea también: Tensión Global: Los nuevos aranceles de Trump desatan una ola de rechazo internacional
“En Birmania existe un riesgo extremadamente alto de cólera”, señaló Vuolo, alertando sobre la grave situación. La experta explicó que las altas temperaturas del verano, que alcanzan hasta los 42 grados Celsius, empeoran aún más la falta de recursos hídricos, lo que podría agravar aún más la crisis sanitaria.
Desgaste humanitario: la ayuda no es suficiente para hacer frente al desastre

El cólera, una enfermedad transmitida por el agua, provoca diarreas y deshidratación severa. Este brote es común en áreas donde los sistemas se saneamiento son deficientes y el acceso al agua potable es limitado, condiciones que se han visto empeoradas por el terremoto y sus réplicas.
La OMS ya tuvo que intervenir en octubre pasado debido a un brote de cólera en la región de Mandalay, una de las zonas más afectadas por el terremoto reciente.
La falta de acceso a agua limpia y la destrucción de infraestructuras sanitarias están creando un caldo de cultivo ideal para propagación de la enfermedad. Lea también: OpenAI lidera inversión en compañía de ciberseguridad contra ataques de IA
Vuolo hizo un llamado urgente para incrementar la ayuda internacional, destacando que los suministros y medicamentos distribuidos hasta ahora son insuficientes para cubrir las necesidades de millones de personas afectadas por el desastre. “Lo que hemos podido distribuir es solo una gata en el óceano frene a la magnitud del desastre”, señaló la funcionaria de la OMS.
El terremoto, unto con réplicas de hasta 6,4 de magnitud, ha causado más de 3.000 muertes y ha dejado alrededor de 9.000 personas sin hogar. Las ciudades más afectadas, como Naipyidó, han sufrido daños significativos, con numerosos edificios nuevos derrumbados, lo que genera una gran preocupación entre los habitantes que temen más réplicas.
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La difícil situación de los sobrevivientes y la necesidad de más apoyo internacional

Vuolo también relató cómo muchos ciudadanos birmanos, temerosos de que sus viviendas colapsen debido a las réplicas, han abandonado las ciudades y se han desplazado a sus aldeas, que cuentan con menos servicios de salud y asistencia.
La experta lamentó que, tras tres días de desastre, la esperanza de encontrar más sobrevivientes entre los escombros se reduce considerablemente. Lea también: “Nuestros corazones no lo soportan”: El sur de Gaza, bajo el fuego israelí
La OMS ha estimado que cerca de 7,3 millones de personas, han sido afectadas por el terremoto , y ha informado que al menos tres hospitales fueron destruidas y 22 más resultaron dañados. En respuesta a a emergencia, la organización ha solicitado una ayuda de 8 millones de dólares para atender las necesidades más urgentes de la población afectados.
El panorama sigue siendo sombrío en Birmania, y la intervención internacional es crucial para evitar una mayor crisis sanitaria que podría empeorar con la llegada de la temporada de calor extremo.
*Con información de EFE















