El Ayuntamiento colocará vigilantes para evitar que los turistas sigan tocando los pechos del icónico monumento, una práctica reciente que ha generado polémica y daños en la escultura.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
La ciudad de Dublín ha decidido actuar ante una escena cotidiana que se ha vuelto incómoda y dañina: el constante manoseo a la estatua de Molly Malone, una figura emblemática del folclore irlandés.
A partir de mayo, vigilantes estarán apostados junto al monumento para impedir que los visitantes sigan tocando su busto, un acto que muchos consideran de “buena suerte”, pero que ha generado quejas por su carácter ofensivo y sexista. Lea también: “Buena Semana Santa”: El papa Francisco sorprende al aparecer en la plaza de San Pedro
El gesto, popular entre turistas que buscan una foto peculiar, ha deteriorado el bronce original de la escultura, especialmente en la zona del pecho, que luce un brillo inusual comparado con el resto de la obra.
Una campaña contra la cosificación

La medida representa un paso adelante para Tilly Cripwell, una joven artista callejero de 23 años que ha estado actuando junto a la estatua y que decidió iniciar una campaña en redes para denunciar lo que considera una práctica “misógina y degradante”.
“Estaba cansada de ver cómo se normalizaba este comportamiento. No es gracioso, ni es cultural, ni es una tradición irlandesa”, declaró Cripwell. Aunque celebra la intervención de las autoridades, considera que es insuficiente y propone soluciones más duraderas, como elevar la estatua o rediseñar su pedestal para hacerla menos accesible.
El Ayuntamiento ha anunciado un plan piloto para restaurar el monumento y concienciar a los visitantes sobre la importancia del respeto al patrimonio. Durante una semana, personal de seguridad estará presente en la zona para disuadir comportamientos inapropiados y explicar por qué no se debe tocar la estatua ni subirse a su pedestal.
Patrimonio cultural o atracción turística
Disrespectful USA tourist who was being a gobshite and molesting the Molly Malone statue is called out by Dubliners. Do you agree with what she says? pic.twitter.com/8NiZjeHgQ9
— BUCHANAN: Dublin Time Machine (@RobLooseCannon) April 4, 2025
El Ayuntamiento reconoce que Molly Malone se ha convertido en una parada habitual en los recorridos turísticos por Dublín y que su ubicación actual permite el acceso directo de los visitantes. Sin embargo, advierte que cercarla podría suponer nuevos riesgos, y que moverla o modificar su base implicaría altos costos. Lea también: “Buena Semana Santa”: El papa Francisco sorprende al aparecer en la plaza de San Pedro
La estatua esculpida por Jeanne Rynhart en 1998, generó polémica desde su instalación por el diseño de su vestido, considerado por algunos demasiado insinuante. A lo largo de los años, ha sido apodada de forma coloquial como “la golfa del carrito”, un sobrenombre que refleja tanto el humor irlandés como una visión crítica sobre la representación de las mujeres en el arte público.
Publicidad
Aunque no se sabe si Molly Malone existió realmente, se le ha convertido en símbolo de la clase trabajadora y el espíritu dublinés.
*Con información EFE















