Durante dos semanas, fieles y peregrinos podrán contemplar los restos de la mística carmelita en un hecho único desde su muerte en 1582.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
La localidad de Alba de Tormes (Salamanca) ha vivido este domingo un momento excepcional: por primera vez desde su fallecimiento en 1582, el sepulcro de Santa Teresa de Jesús ha sido abierto para su veneración pública. Lea también: Los católicos latinos de Chicago esperan de León XIV que ablande el corazón de Trump
Aunque sus restos han sido exhumados en otras ocasiones con fines distintos, nunca antes se había ofrecido esta oportunidad de contemplarlos de manera tan abierta y prolongada.
Una tradición de siglos, ahora abierta al pueblo
✝ | El cuerpo de Santa Teresa de Jesús se expone en la Basílica de Alba de Tormes tras un siglo pic.twitter.com/pnlN7cITXb
— El Periódico (@elperiodico) May 11, 2025
Desde este domingo y durante los próximos catorce días, la basílica de la Anunciación, iglesia conventual donde se descansan los restos de la santa, acogerá a miles de peregrinos que desean acercarse físicamente a la figura de la reformadora del Carmelo.
Sus restos reposan en una urna con una lámina de vidrio transparente, y se conservan tal como quedaron tras su apertura en 1914, entonces solo por unas pocas horas y en un acto privado. Lea también: León XIV pide un esfuerzo para una paz justa y duradera en Ucrania
Las anteriores aperturas del sepulcro siempre respondieron a motivo institucionales o logísticos. En 1760, por ejemplo, se reubicaron sus restos en una urna funeraria obsequiada por la realeza española.
Y en 1914, con motivo del cuarto centenario de su nacimiento, se permitió un acceso restringido tras la autorización del papa Pío X. Sin embargo, hasta ahora, la posibilidad de veneración directa para el público no había tenido precedentes.
Más allá de lo visible: la herencia de Teresa

El prior de los Carmelitas Descalzos de Salamanca y Alba de Tormes, Miguel Ángel González, ha invitado a vivir este acontecimiento desde una “mirada contemplativa”, tal como lo hacía la propia Teresa de Jesús. Lea también: Los católicos latinos de Chicago esperan de León XIV que ablande el corazón de Trump
Para él, el verdadero legado de la santa no está solo en su cuerpo incorrupto, sino en “el testimonio de su vida, la profundidad de sus escritos y la grandeza espiritual que dejó como mujer, como santa y como doctora de la Iglesia”.
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Teresa Sánchez de Cepeda y Ahumada, nacida en 1515, falleció en esta misma localidad en 1582. Fundadora de la orden de las Carmelitas Descalzas y una de las grandes escritoras del Siglo de Oro, fue canonizado en 1622.
Su obra El castillo interior (también conocida como Las Moradas) es uno de los textos más influyentes de la literatura espiritual occidental.
*Con información EFE















