Un gato fue sorprendido por las autoridades penitenciarias de Costa Rica cuando intentaba ingresar droga a una cárcel con varios paquetes adheridos a su cuerpo. El insólito caso ha generado sorpresa y preocupación por nuevas formas de tráfico dentro de los centros de reclusión.

En un hecho insólito, la Policía de Costa Rica capturó a un gato con drogas adheridas a su cuerpo cuando intentaba ingresar a un penal. El felino fue utilizado como ‘mula’, es decir, para transportar droga de contrabando en el penal de Pococí. Además: Serían deportados 350.000 venezolanos de EE.UU. tras histórico fallo de Corte Suprema
¿Cómo llevaba la droga el gato dentro del penal?
El hecho ocurrió cuando un oficial penitenciario, que se encontraba realizando labores de vigilancia, observó al felino merodeando cerca de una zona verde dentro del perímetro del penal, de acuerdo con medios locales.
El animal llevaba adheridos a su cuerpo varios paquetes con sustancias ilícitas, lo que ha sorprendido tanto a las autoridades como a la ciudadanía.
La actitud del animal llamó la atención del agente, quien decidió alertar a sus compañeros para actuar de inmediato.

Casos de animales en el tráfico de drogas en cárceles
La Policía Penitenciaria informó que, una vez asegurada la droga, el caso fue remitido a las autoridades judiciales correspondientes, mientras que el gato recibió atención veterinaria en coordinación con el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa). Otras noticias: Emotivo adiós a la influencer Valeria Márquez: el simbólico peluche rosa en su funeral
Este no es un caso aislado. Gatos y palomas han sido empleados por reclusos para burlar la seguridad y facilitar el ingreso de marihuana, crack, celulares e incluso armas hechizas, en diferentes partes del mundo.
En 2015, por ejemplo, se reportó un caso en la prisión costarricense de Mediana Seguridad de La Reforma, en Alajuela, donde una paloma fue entrenada para el microtráfico dentro del penal. El uso de estos métodos, aunque inusual, representa un desafío constante para las autoridades.

Incidentes en Colombia y Rusia de ‘animales mulas’
Mientras que en Colombia, en una cárcel del departamento del Meta, la Policía descubrió en 2021 que los reclusos usaban palomas mensajeras para transportar pequeñas cantidades de marihuana y cocaína entre patios. Las aves eran entrenadas para volar con microcargas atadas al cuerpo.
Y en 2015, en una prisión rusa cercana a Kostroma, los guardias interceptaron a un gato con teléfonos móviles y cargadores atados al lomo, utilizados por los internos para comunicarse con el exterior.















