El padre Romanelli, herido en el ataque, había sido un símbolo de resistencia y esperanza en medio del conflicto.

Publicado por: Redacción Mundo
En Gaza, donde la guerra se ha vuelto parte de la rutina, la iglesia católica de la Sagrada Familia había logrado algo impensado: ser un santuario para cristianos y musulmanes por igual.
Pero este jueves, el lugar fue alcanzado por un ataque del ejército israelí, dejando al menos dos personas muertas y varios heridos, entre ellos el sacerdote argentino Gabriel Romanelli.
El ataque ocurrió a las 10:10 de la mañana (hora local), cuando un proyectil impactó en el techo del templo, dañando la cruz y esparciendo metralla en el patio donde se encontraban cientos de personas.
En ese momento había entre 500 y 600 desplazados refugiados, muchos de ellos niños.
El padre Gabriel Romanelli: un misionero con tres décadas en Medio Oriente
Cardinal Pizzaballa: “What we know for sure is that a tank, the IDF says by mistake, but we are not sure about this, they hit the Church directly, the Church of the Holy Family, the Latin Church”
— Catholic Sat (@CatholicSat) July 17, 2025
Images of the only Catholic Church in Gaza before and after today’s attack. pic.twitter.com/JZb18QDZWA
Durante meses, el papa Francisco había seguido de cerca la situación del padre Romanelli y su comunidad, llamando todos los días a las 7:00 p.m.
La Sagrada Familia era la única iglesia católica en Gaza, y se había transformado en uno de los pocos espacios de acogida para quienes escapaban de la ofensiva israelí, sin importar su credo. Ahora, ese santuario ha sido parcialmente destruido.
Gabriel Romanelli, de 54 años, oriundo de Buenos Aires, es parte del Instituto del Verbo Encarnado. Ha dedicado más de 30 años a misiones en Egipto, Jordania, Cisjordania y finalmente Gaza, donde lidera la parroquia desde hacia varios años. Lea también: Israel bombardeó la única iglesia católica de Gaza
Desde allí, compartía mensajes al mundo contando la situación de su comunidad y pidiendo ayuda para seguir adelante.
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“Dios nos concede, en medio de esta guerra atroz, seguir misionando”, decía en su último mensaje grabado apenas horas antes del ataque. Aunque herido, su vida no corre peligro.
Denuncian grave violación del derecho internacional

El Patriarcado Latino de Jerusalén, al que pertenece la parroquia, confirmó los daños mediante un comunicado. El ejército israelí, por su parte, reconoció que está “examinando las circunstancias” del hecho.
Organizaciones como Cáritas Jerusalen exigen respeto por los lugares de culto y recuerdan que estos ataques violan el derecho internacional humanitario. Lea también: Nueva escalada de violencia en Medio Oriente: miles de drusos cruzan de Israel hacia Siria
“Es un golpe al corazón de quienes todavía creen que la fe puede ser un refugio en medio del caos”, dijo Anton Asfar, director de Cáritas.
Romanelli había adoptado la costumbre de grabar videos para compartir la vida dentro de la parroquia. En ellos, agradecía cada nuevo amanecer como “el milagro de cada mañana”, al ver a los niños rezar pese a la guerra.
“Respiramos aires de eternidad en medio de tanta maldad”, afirmaba.
Hoy, esas palabras resuenan con fuerza. El templo fue dañado, vidas se perdieron, pero la misión del padre Romanelli sigue en pie.















