Un sacerdote en Polonia fue acusado de asesinar brutalmente a un hombre sin hogar; el crimen conmovió al país y ya se pidió su expulsión del clero.

Un crimen ha sacudido a la Iglesia Católica en Polonia, luego de que el arzobispo de Varsovia solicitara formalmente al Vaticano la expulsión del sacerdocio de un cura acusado de asesinar brutalmente a un hombre sin hogar, en un crimen ocurrido el pasado 24 de julio en el condado de Grójec, al sur de la capital.
La víctima tenía 68 años y estaba bajo el cuidado del sacerdote
Según la fiscalía de Radom, el sacerdote —identificado como Mirosław M., de 60 años— mantuvo una discusión con el hombre sin hogar, Anatol Cz., a quien tenía bajo su cuidado y con quien compartía el trayecto en automóvil. El motivo de la disputa habría sido un problema relacionado con su alojamiento.
En medio del altercado, el sacerdote golpeó repetidamente a la víctima en la cabeza con un hacha, le roció líquido inflamable y le prendió fuego, de acuerdo con lo reportado por la agencia de noticias Polska Agencja Prasowa (PAP). Además: Cura polaco que organizó orgía con drogas fue condenado a 18 meses de cárcel

El testigo que alertó a las autoridades por crimen de sacerdote en Polonia
El horror fue presenciado por un ciclista que pasaba por la carretera, quien vio al hombre en llamas y dio aviso inmediato a las autoridades. Según su testimonio, el sacerdote huyó del lugar en su auto, dejando al indigente ardiendo en la vía.
A pesar de la rápida llegada de los servicios de emergencia, la víctima murió en el lugar debido a la gravedad de las heridas, aunque aún se encontraba con vida al momento del hallazgo.

Reacción de la Iglesia Católica en Polonia
Tras conocerse la magnitud del crimen, el arzobispo de Varsovia solicitó al Vaticano que expulse al sacerdote Mirosław M. del estado clerical. La decisión fue comunicada a través de un comunicado oficial y se enmarca en el intento de la Iglesia de distanciarse del caso. Lea: ‘Tan vivo’: fingió su muerte para no pagar manutención de sus hijos a su exesposa en EE.UU.
Este escándalo en la Iglesia Católica en Polonia no es el único: el año pasado un exsacerdote polaco que organizó una orgía gay en su residencia parroquial fue condenado a 18 meses de cárcel por denegar el auxilio a un prostituto que había contratado y que enfermó tras ingerir drogas en la fiesta.
Según medios locales, Tomasz Zmarky, fue declarado culpable de cuatro delitos, entre ellos el de “aprovecharse de la indefensión de otra persona para inducirle a mantener contacto sexual”, además del uso de drogas ilegales.


















