Ocho niños fueron hospitalizados tras consumir dulces sospechosos en un campamento en Inglaterra; un hombre fue acusado de crueldad infantil.

Publicado por: A.C.
Un hombre de 76 años fue enviado a prisión preventiva este sábado en Inglaterra tras ser acusado formalmente por un tribunal de Leicester de varios delitos de crueldad infantil.
El impactante caso involucra a un grupo de niños que asistían a un campamento de verano en el condado de Leicestershire, en el centro del país.
El sospechoso, identificado como Jon Ruben, residente de la localidad de Ruddington, en el norte de Inglaterra, enfrenta cargos por agresión, maltrato, negligencia y abandono de menores de manera que les causó un sufrimiento innecesario.

Supuesta intoxicación con dulces en campamento de verano
Los hechos habrían ocurrido entre el 25 y el 29 de julio pasado, periodo en el cual varios menores que participaban en el campamento comenzaron a presentar síntomas de malestar.
Las autoridades investigan si Ruben les suministró deliberadamente dulces contaminados con sedantes. Además: Conmoción en Francia: Auxiliar de guardería acusada de abuso sexual de nueve niños
Como medida de precaución, ocho niños de entre 8 y 11 años y un adulto fueron trasladados a un hospital local por los servicios de emergencia. Todos fueron dados de alta tras recibir atención médica y encontrarse fuera de peligro.
Aunque la Policía no ha confirmado oficialmente la intoxicación por sustancias, el Ministerio Público sostiene que existen indicios de manipulación de alimentos, lo que forma parte de las pruebas clave en el proceso.

Próxima audiencia de Joe Ruben en agosto
Durante la audiencia preliminar celebrada este sábado, el tribunal determinó que Jon Ruben deberá permanecer en prisión preventiva hasta el próximo 29 de agosto, fecha en la que se celebrará una nueva audiencia en la Corte de Leicester. Lea: Horror en Alabama: red de abuso infantil operaba en un búnker secreto
Publicidad
El caso ha generado conmoción en la comunidad local, especialmente entre los padres y cuidadores de menores que asistieron al campamento.
Las autoridades escolares y organizadores del evento han iniciado sus propias revisiones internas y prometieron colaborar con la investigación.
















