Más de 2.000 civiles habrían muerto en El Fasher durante los ataques de las FAR, según reportes de organismos internacionales.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La comunidad internacional volvió a poner sus ojos en Sudán, tras conocerse las estremecedoras denuncias sobre una masacre ocurrida en un hospital de la ciudad de El Fasher, al oeste del país africano. La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó su conmoción por las informaciones que indican que más de 460 personas, entre pacientes y acompañantes, murieron luego de que grupos paramilitares tomaran el control del centro médico.
Conmoción en organismos internacionales
De acuerdo con el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, el organismo “está consternado y profundamente conmocionado por la trágica muerte de cientos de personas en la Maternidad Saudita de El Fasher”, un hospital que atendía a mujeres y niños en medio del conflicto armado que azota al país desde hace más de un año.
El suceso se habría producido después de que las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), un grupo paramilitar enfrentado al ejército regular, anunciaran la toma total de El Fasher, última gran ciudad de la región de Darfur que aún permanecía bajo control del Estado. La captura de la urbe representó un punto de inflexión en la guerra civil que comenzó en abril de 2023.
Miles de civiles atrapados en la violencia
Autoridades del gobierno sudanés, que actualmente opera desde la ciudad de Port Sudan, acusaron a las FAR de atacar mezquitas, instalaciones humanitarias y personal de la Cruz Roja durante su avance. Según Mona Nur Al Daem, encargada de ayuda humanitaria, “más de 2.000 civiles murieron durante la invasión, incluidos voluntarios que asistían a las víctimas”.
Un informe del Humanitarian Research Lab de la Universidad de Yale, basado en imágenes satelitales, confirmó la continuidad de ejecuciones y ataques en las 48 horas posteriores a la toma de la ciudad. Estas acciones habrían ocurrido en las inmediaciones de dos hospitales y en zonas periféricas, donde se registraron masacres calificadas como “sistemáticas”.
Desde el domingo, más de 33.000 personas han huido hacia áreas rurales cercanas, mientras los accesos a El Fasher permanecen bloqueados. Naciones Unidas estima que aún hay unos 177.000 civiles atrapados dentro de la ciudad, sin posibilidad de recibir ayuda humanitaria.
La OMS y otras agencias internacionales han pedido el cese inmediato de la violencia y la apertura de corredores humanitarios que permitan la evacuación de heridos y el envío de suministros médicos.















