El propietario de una funeraria en EE.UU. ocultó durante cuatro años 189 cuerpos en avanzado estado de descomposición. El caso destapó un escándalo que estremeció a cientos de familias.

Un caso perturbador y macabro ocurrió en Colorado, Estados Unidos, y tuvo la semana pasada, su desenlace cuando fue condenado el resposable de mantener 189 cadáveres escondidos en un edificio.
Se trata de John Hallford, propietario de la funeraria Return to Nature, en Colorado, Estados Unidos, quien fue condenado a 40 años de prisión estatal tras comprobarse que almacenó 189 cadáveres —incluidos adultos y bebés— en avanzado estado de descomposición, mientras entregaba cenizas falsas a las familias de las víctimas.
La sentencia se conoció el pasado viernes 6 de febrero, luego de que Hallford se declarara culpable en diciembre de casi 200 cargos por abuso de cadáveres, como parte de un acuerdo con la Fiscalía. El juez determinó una pena dentro del rango solicitado por los fiscales, que pedían entre 30 y 50 años de cárcel.
¿Qué dijo John Hallford tras condena por escándalo funerario en Colorado?
Durante la audiencia, John Hallford afirmó que abrió la funeraria con la intención de “tener un impacto positivo en la vida de las personas”, aunque admitió que la situación “se salió completamente de control”.
Igualmente Hallford se disculpó antes de su sentencia y dijo que lamentaría sus acciones por el resto de su vida.

Cuerpos apilados, insectos y descomposición
De acuerdo con la investigación, los cadáveres fueron ocultados entre 2019 y 2023 en un edificio ubicado en el pueblo de Penrose, al sur de Colorado Springs. El caso salió a la luz cuando las autoridades atendieron denuncias por un olor fétido persistente proveniente del inmueble. Se recomienda: Impactante error: funeraria en EE.UU. envía el cadáver equivocado a El Salvador
Al ingresar, los investigadores encontraron los cuerpos apilados unos sobre otros, cubiertos de insectos y fluidos de descomposición, almacenados a temperatura ambiente y sin ningún tipo de condiciones sanitarias. Las escenas fueron descritas por las autoridades como “extremadamente perturbadoras”.

Entregaban cemento seco como cenizas
La investigación reveló además que John Hallford y su esposa, Carie Hallford, engañaron a decenas de familias al entregarles cemento seco haciéndoles creer que se trataba de las cenizas de sus seres queridos. Lea: Amie Upton: la directora de funeraria que almacenaba cadáveres de bebés en su casa
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Los cuerpos pudieron ser identificados posteriormente mediante huellas dactilares, pruebas de ADN y otros métodos forenses, lo que permitió confirmar que las familias nunca recibieron los restos reales de sus familiares.
Carie Hallford, quien también se declaró culpable, enfrenta una condena de entre 25 y 35 años de prisión, cuya sentencia será dictada el próximo 24 de abril.

Fraude millonario al Gobierno en EE.UU.
Además del escándalo funerario, el matrimonio Hallford fue condenado por fraude federal, luego de que las autoridades comprobaran que estafaron cerca de 846.000 euros en ayudas gubernamentales para pequeñas empresas durante la pandemia.
Por este delito, John Hallford recibió una sentencia adicional de 20 años de prisión federal, que se suma a la condena estatal.

Vida de lujos mientras ocultaban los cuerpos
Según documentos judiciales citados por The Associated Press, el caso ha generado gran indignación porque se conoció que durante los años en los que ocultaban los cadáveres, los Hallford llevaron un estilo de vida extravagante, que incluyó la compra de dos vehículos valorados en más de 113.000 euros, inversiones en criptomonedas, compras en tiendas de lujo como Gucci y gastos en procedimientos estéticos. Otras noticias: Directora de una funeraria fue acusada de guardar los cuerpos de niños en su casa para cuidarlos
Este caso reavivó el debate sobre la falta de regulación y supervisión en el sector funerario, así como el profundo daño emocional causado a las familias afectadas.
En un caso similar, en 2025 se produjo el hallazgoo de cuerpos de bebés fallecidos en la vivienda de la directora funeraria Amie Upton en Leeds, caso que generó una profunda indignación y puso en evidencia la falta de regulación funeraria en Inglaterra y Gales.
















