Alemania, Francia y Reino Unido expresaron su respaldo a Estados Unidos y advirtieron a Irán que podrían adoptarse acciones defensivas si no cesan los ataques en Medio Oriente.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Alemania, Francia y Reino Unido expresaron este domingo su respaldo a Estados Unidos frente a la creciente escalada militar en Medio Oriente y advirtieron a Irán que podrían adoptar medidas defensivas “necesarias y proporcionadas” si continúan los ataques en la región.
La postura fue dada a conocer mediante una declaración conjunta del denominado grupo E3, integrado por Alemania, Francia y Reino Unido, tras la ofensiva militar lanzada por Washington y Israel contra objetivos en Teherán, operación en la que murió el líder supremo iraní Ali Khamenei.
Luego de esos ataques, Irán respondió con una serie de bombardeos dirigidos contra varios países de la región, incluidos Israel, Kuwait y Arabia Saudí, lo que elevó la tensión internacional y encendió alertas sobre una posible expansión del conflicto. Lea también: Ataques contra Irán dejan más de 40 altos mandos muertos, incluido Ali Khamenei
En el comunicado conjunto, los gobiernos europeos manifestaron su preocupación por lo que calificaron como ataques “indiscriminados y desproporcionados” con misiles lanzados por Irán, señalando que estas acciones ponen en riesgo tanto a aliados estratégicos como a personal militar y población civil en Medio Oriente.

“Instamos a Irán a detener de inmediato estos ataques imprudentes”, señalaron los tres países, al tiempo que confirmaron su disposición a coordinar acciones con Estados Unidos y otros aliados regionales para responder a la crisis.
Horas antes, el canciller alemán Friedrich Merz había condenado los bombardeos iraníes contra países aliados y anunció que sostendrá una reunión con el presidente estadounidense Donald Trump el próximo martes para abordar la situación.
La declaración del E3 refleja una creciente alineación entre potencias occidentales ante el deterioro del panorama de seguridad en Medio Oriente, mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto y el riesgo de una confrontación regional de mayor escala.















