Mientras Tennessee revisa sus protocolos tras el caso de Christa Pike, Florida mantiene su calendario de ejecuciones y se encamina a igualar la cifra récord registrada en 2025.

Pocas veces un martes al mediodía en el norte de Florida ha reunido tantas miradas sobre una sola cárcel. Mientras en Tallahassee decenas de pastores se preparaban para alzar la voz, en la Prisión Estatal de Raiford se cumplía un procedimiento que ya no sorprende a este estado, pero que llega en el momento más delicado del debate sobre la pena capital en Estados Unidos.
A las 12:32 de la tarde, hora local (16:32 GMT), James Robertson, de 63 años, recibió una inyección letal y se convirtió en la decimoséptima persona ejecutada en Florida en lo que va del año. La cifra pesa porque 2025 ya había dejado un récord estatal de 19 ejecuciones y el calendario aún tiene fechas marcadas. Además: Christa Pike recibe el alta médica tras sobrevivir a dos inyecciones letales en EE. UU.
Un asesino que quería ser condenado a muerte
La historia de Robertson tiene un componente inusual. En 2008, cuando cumplía condenas por robos, delitos con armas, ataques y una agresión sexual en una prisión del suroeste del estado, estranguló a su compañero de celda, Frank Hart.
Según consta en el Tribunal Supremo de Florida, el propio Robertson confesó que lo hizo con un propósito muy concreto: lograr que lo condenaran a la pena de muerte.
Su ejecución estaba prevista junto con la de otro hombre el mismo día. Sin embargo, el gobernador Ron DeSantis frenó por ahora la de William Lee Thompson, de 74 años, quien padece demencia, según su defensa. La decisión dejó a Florida con una sola ejecución en la jornada, aunque no cambió el panorama general. Siga informado: Inyección letal: cómo funciona el método de ejecución y por qué ha sido cuestionado en EE.UU.
La sombra de una inyección fallida en Tennessee
Lo ocurrido en Raiford no puede entenderse sin mirar hacia Tennessee. El 30 de septiembre, Christa Pike, la única mujer condenada a muerte en ese estado, sobrevivió a la inyección letal tras recibir dos dosis, algo sin precedentes en la era moderna de la pena capital en el país, según el Death Penalty Information Center (DPIC). El fin de semana pasado recibió el alta médica por las secuelas del procedimiento.
Las autoridades tennesseanas sostienen que siguieron el protocolo. Aun así, el gobernador republicano Bill Lee ordenó una revisión independiente y suspendió las ejecuciones que quedaban este año. En Florida, el rumbo fue otro. DeSantis firmó la orden de ejecución de Robertson el 1 de octubre, apenas un día después del intento fallido. Lea también: Tennessee suspende ejecuciones en 2026 tras fallido intento de inyección letal a Christa Pike
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Florida, la capital de las ejecuciones
Los números explican por qué tantas voces miran hacia este estado. Estados Unidos suma 31 ejecuciones en lo que va del año y 17 corresponden a Florida, más que las aplicadas por los otros cinco estados que ejecutaron, todos juntos. Florida tiene, además, otras dos ejecuciones fijadas para el 20 de octubre y el 5 de noviembre. Si ambas se cumplen, igualará las 19 de 2025.
El cambio de ritmo es notable. Según Omar Johnson, jefe de relaciones de las iglesias de Mission Talk, antes Florida ejecutaba, en promedio, a tres personas al año y hubo años sin ninguna. La pena de muerte, aseguró, se aceleró con DeSantis. Además: Muere el ‘Popeye brasileño’ tras años de inyecciones peligrosas en su cuerpo

Pastores latinos piden misericordia
Con ese telón de fondo, líderes evangélicos latinos se reunieron en Tallahassee para entregar al gobernador una carta firmada por más de 70 obispos, pastores y otros dirigentes de iglesias hispanas del estado, en la que solicitan “misericordia”.
Mission Talk agrupa a más de 2.000 obispos y pastores y a 1,2 millones de latinos evangélicos en Florida. Su fundador y presidente, Agustín Quiles, acusó al mandatario de haber convertido al estado en la capital de las ejecuciones del país, mientras el resto de la nación se aleja de la pena capital.
“Este número nos tiene que invitar a pausar y reflexionar porque esto no solamente son estadísticas, representan vidas humanas, familias que tienen luto y decisiones que no pueden ser revertidas”, declaró Johnson antes de entregar la misiva. Además: Texas ejecuta a Jamaal Howard con el mismo fármaco usado en el fallido caso de Christa Pike
El pastor Juan Carlos Calderón, de la iglesia Nuevo Comienzo, en Palm Beach, recordó que 30 personas sentenciadas a muerte en Florida han sido exoneradas desde que hay registros, según el DPIC. “Los seres humanos cometen errores, las investigaciones pueden cometer errores, las cortes pueden cometer errores”, argumentó, y agregó que el sistema judicial, por importante que sea, lo administran personas imperfectas.
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Por su parte, el pastor Esteban Rodríguez, del Centro Cristiano Pan de Vida, en Kissimmee, pidió a Florida sumarse a los 23 estados que, en sus palabras, tomaron la valerosa decisión de abolir la pena de muerte. Según afirmó, la criminalidad ha caído en esos estados en aproximadamente un 10 %.
Mientras tanto, el reloj de las ejecuciones sigue avanzando en Florida y el debate nacional, reavivado por el caso de Pike, no da señales de enfriarse.

















