Las protestas en Francia de este sábado, 17 de octubre, dejan un saldo considerable de detenidos, uniformados heridos y comercios saqueados.

Publicado por: EFE
La primera jornada de protestas en Francia deja un abultado saldo de 1.200 personas detenidas y 150 policías y gendarmes heridos.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, afirmó que detrás de la violencia “hay una maniobra política”.
En una comparecencia ante la prensa poco antes de la medianoche del sábado durante una salida para manifestar su apoyo a las fuerzas del orden, Lecornu indicó que su ministro de Justicia, Gerald Darmanin, ha dado instrucciones a los fiscales para que pidan prisión provisional para los detenidos.
Justificó esas instrucciones porque los arrestados presentan “perfiles particularmente violentos y peligrosos”. Las protestas habían sido convocadas por cuenta del alto costo de vida en esa nación. Como parte de las manifestaciones, varias tiendas comerciales fueron saqueadas.
🇫🇷 #AHORA | París es un campo de batalla. Los disturbios se han salido de control cuando cae la noche en la capital de Francia. pic.twitter.com/skgsa7Pinz
— Mundo en Conflicto 🌎 (@MundoEConflicto) October 17, 2026
“No se puede permitir que una minoría destroce y que sean siempre los mismos los que pagan”, añadió después de haber hecho hincapié en que en París se habían intentado atacar “los centros de poder” como el palacio del Elíseo, Matignon, que es la residencia oficial del primer ministro, o la Asamblea Nacional.

Los alcaldes de París, Marsella y Lyon, tres de las ciudades más afectadas por los destrozos, han solicitado una reunión con Lecornu a principios de la próxima semana, “dada la magnitud de los daños y la gravedad de la situación” relacionada con la violencia, el vandalismo y los saqueos ocurridos en sus ciudades.
“Exigimos un diagnóstico preciso que explique la cadena de acontecimientos que condujeron a esta situación. Esto no puede ni debe volver a ocurrir”, escribieron el socialista Emmanuel Grégoire (París), el independiente de izquierdas Benoît Payan (Marsella) y el ecologista Grégory Doucet (Lyon) en un comunicado conjunto.
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Los tres cargos electos afirmaron que incluyen a todos los alcaldes de los municipios afectados en su iniciativa.
Las manifestaciones que se desarrollaron por todo el país con una larga lista de reivindicaciones y convocadas por un variado conglomerado de colectivos, empezando por los estudiantes, pero también miembros de los ‘chalecos amarillos’ o empleados de servicios públicos reunieron a 550.000 personas, según el Gobierno y hasta más de 800.000, según los organizadores.















