Allan Gil, la expareja de la joven de 18 años que fue asesinada, fue visto acechando su casa en tres ocasiones y en días anteriores la habría estado amenazando e intimidando, según pudo establecer la Fiscalía.

Publicado por: El Colombiano
Allan Gil se encuentra actualmente bajo la custodia de las autoridades, después de haber sido señalado como el principal sospechoso del asesinato de Ana María Serrano. Los trágicos hechos tuvieron lugar el pasado 12 de septiembre, durante la noche, en el municipio de Atizapán de Zaragoza, México.
Según los informes preliminares, la causa de la muerte de la joven fue el “ahorcamiento”. Sin embargo, el responsable del crimen habría intentado hacer que pareciera un suicidio al atarla por el cuello a una reja. Esta teoría se fortaleció cuando la madre de Ana María recibió una serie de mensajes de despedida en su teléfono celular, mensajes que no parecían ser de su hija.
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Este trágico suceso ha generado gran conmoción tanto en México como en Colombia, ya que la joven era sobrina del exministro de Comercio, José Manuel Restrepo. Fue él quien informó al país sobre la noticia a través de su cuenta de Twitter.
Ximena Céspedes, la madre de la joven, ha compartido su asombro ante la posibilidad de que el exnovio de su hija sea el responsable de su muerte. La relación entre ambos duró un año y medio y terminó cuando Ana María decidió poner fin a la relación. Sin embargo, el joven no aceptó la separación y comenzó a mostrar signos de celos y obsesión.
La madre de Ana María ha expresado que la relación entre los dos jóvenes parecía ser normal, como la de cualquier pareja adolescente, con altibajos y celos típicos de la edad. Ambos compartieron experiencias de bailes de promoción y graduación y eran considerados los mejores estudiantes de su colegio.
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En medio de esta tragedia, Ximena Céspedes espera que se haga justicia y que las autoridades mexicanas determinen la responsabilidad del joven en el asesinato de su hija, una prometedora estudiante de medicina con sueños de convertirse en cardióloga.
Por su parte, Daniela Serrano, la hermana de Ana María, hizo publica una carta dándole un último adiós a su hermana, a través del diario El Espectador, este jueves 21 de septiembre.

“Fuiste arrebatada de nosotros en mi madrugada. Cuando en México todavía era 12. Y me duele mucho el no poder hablar más contigo. Tenías una lengua filosa, capaz de hacer reír a cualquiera en plan de ‘Ana María - Cara de picachú sorprendido’.
Hacía mucho, no te veía yo tan feliz. Y el cómo hablabas de tu carrera. Solo puedo imaginar el brillo en tu mirada. Empezando tu carrera camino a ser una médica exitosa porque tenías todas las de ganar.
¿Sabes? Me va a hacer falta tener a alguien con quien discutir por tonterías, peque. Que esa blusa es mía o esa chamarra o como es que llegó esto que es mío a tu cuarto. Voy a extrañar tu sonrisa misteriosa y tu odio a las fotos que nunca acabé de entender.
Ana, tocaste muchos corazones y en los 18 años que tuve el placer y el orgullo de ser tu hermana nunca dejaste de sorprenderme. El cómo luchaste por tus sueños, pues ibas a siste y fuiste al propedéutica, incluso sin estar aceptada oficialmente.
Me acuerdo todavía cuando éramos más chiquitas. Yo hacía poco acababa de aprender a cocinar y por tu cumpleaños hice un huevo que parecía más carbón que frijoles, ¿te acuerdas?
O la vez que soñaste con creepers azules y casi matas a Marti de un susto.
O nuestra obsesión con Barbie o las winx, de la cual ni tú ni yo crecimos del todo.
Empezaste a leer libros como los que yo leía y por fin estábamos volviendo a estar unidas.
Tú me cambiaste el nombre, para ti yo no era Dani o Daniela, yo era Daaaaaan. Y aunque a veces me llegaste a desesperar por ser tan diferente a mí, creo, si
¿Te acuerdas en La Vega cuando hacíamos remolinos con mis primos en la piscina redonda? ¿O te acuerdas como eran las carreras en bici?
Me acuerdo como si fuera ayer cuando todos los viernes te sentabas a ver el nuevo capítulo de ‘Soy luna’ y que te regalaron unos patines blancos con los que empezaste a hacer trucos y bailar como en el show.
Y que dabas piruetas en el trampolín, que al intentarlas yo en una fiesta casi me rompo la nariz.
Tú descansa en paz, peque. Nosotros nos vamos a cuidar entre nosotros. Prenderé velas para que encuentres el camino.
Por favor, sigue tu camino.
Prometo cuidar a ginebra por ti o hacer lo imposible porque ella se quede en la familia.
Que sé que querías a ese perro, casi como tu hija.
Le pasaré tus apuntes de medicina a Marti, si quieres jaja.
Vamos a estar bien aunque ahorita no lo parezca.
No sé si te dije, pero me hice un tatuaje. Sí, yo que dije que nunca iba a hacerme uno. Son dos estrellas, así como las de Peter Pan. No sé si te acuerdas de la canción de “De ellos aprendí” que ponías en repeat: “La segunda estrella a la derecha, todo recto hasta el amanecer”. Y no le dije a Tati o a Cami, pero también fueron dos estrellitas por ti y por mí. Porque eras una estrella que tocaba los corazones del mundo. Y ahora te volviste mi evangeline, como en ‘La princesa y el sapo’.
Te extraño, pequeña.
Te quiero mucho.
Con cariño, tu hermana”.















