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Martes 12 de marzo de 2024 - 02:36 PM

La misteriosa muerte del exempleado de Boeing que denunció irregularidades de fabricación en aeronaves

John Barnett trabajó para Boeing durante 32 años, hasta su jubilación en 2017. En una entrevista el hombre hizo pública su preocupación por los estándares de calidad de la empresa.

Desde el 2010, Barnett había trabajado con los aviones Boeing 787, usado principalmente en viajes largos. Fotomontaje/ VANGUARDIA
Desde el 2010, Barnett había trabajado con los aviones Boeing 787, usado principalmente en viajes largos. Fotomontaje/ VANGUARDIA

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Publicado por: Karol González

Hace un tiempo Boeing ha venido presentando todo tipo de incidentes en cuanto a sus estándares de calidad en la fabricación de las aeronaves, el último que fue un detonante y su caso se hizo viral a nivel mundial, fue el del vuelo LA800 de LATAM que partió de Sydney con destino a Chile vía Auckland.

Aquel vuelo dejó un saldo de heridos y situaciones traumáticas para los pasajeros, después de que este se suspendiera en el aire y comenzara a caer de picada. Como este incidente, han habido varios, entre ellos la pérdida de la llanta de un avión en el despegue y la pérdida de una puerta de emergencia durante un vuelo, siendo los casos más sonados.

Ante dicha situación, en días previos a su muerte, el occiso había estado testificando en un juicio contra la empresa tras denunciar sus irregularidades. Sin embargo, se encontró muerto en su camioneta frente al hotel donde se estaba hospedando.

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Desde 2010, ocupó el cargo de gerente de calidad en la instalación de North Charleston, donde se produce el 787 Dreamliner, un avión de pasajeros de vanguardia diseñado principalmente para vuelos de larga distancia.

En 2016, le dice a la BBC que descubrió problemas con los sistemas de oxígeno de emergencia. Se supone que estos mantienen con vida a los pasajeros y a la tripulación si la presurización de la cabina falla por cualquier motivo en la altitud. Las máscaras respiratorias deben caer desde el techo y luego suministrar oxígeno desde un cilindro de gas.

Sin estos sistemas, los ocupantes de un avión quedarían rápidamente incapacitados. A 35.000 pies (10.600 m) quedarían inconscientes en menos de un minuto. A 40.000 pies, esto podría suceder en 20 segundos. Podría producirse daño cerebral e incluso la muerte.

Por ello, el exingeniero de control de calidad señaló que cuando estaba desmantelando sistemas que habían sufrido daños estéticos menores, descubrió que algunas de las botellas de oxígeno no se descargaban cuando debían hacerlo. Posteriormente dispuso que la propia unidad de investigación y desarrollo de Boeing llevara a cabo una prueba controlada.

Esta prueba, que utilizó sistemas de oxígeno que estaban "directamente agotados" y sin daños, fue diseñada para imitar la forma en que se desplegarían a bordo de un avión, utilizando exactamente la misma corriente eléctrica como disparador. Dice que se probaron 300 sistemas, y 75 de ellos no se implementaron correctamente, una tasa de falla del 25%.

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Barnett aseguró que, poco después de iniciar su trabajo en Carolina del Sur, comenzó a preocuparse por la posibilidad de que la prisa por producir nuevos aviones acelerara el proceso de ensamblaje y comprometiera la seguridad, algo que la compañía negó.

Más tarde, contó a la BBC que los empleados no habían seguido los procedimientos establecidos para rastrear los componentes a lo largo de la fábrica, lo que podría haber permitido que se extraviasen piezas defectuosas. Por ello detalló que algunos trabajadores habían estado instalando bajo presión y de manera deliberada piezas de calidad inferior desde contenedores de chatarra hasta aviones en la línea de producción, en al menos un caso con el conocimiento de un alto directivo.

Frente a las acusaciones, Boeing negó sus aseveraciones. Sin embargo, una revisión realizada en 2017 por la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos confirmó algunas de las preocupaciones de Barnett.

En cuánto a la pérdida de piezas, determinó que se desconocía la ubicación de al menos 53 piezas "defectuosas" en la fábrica y que se consideraban perdidas. Se ordenó a Boeing que tomara medidas correctivas.

En relación con el tema de los cilindros de oxígeno, la empresa afirmó que en 2017 había "detectado que algunas botellas de oxígeno suministrados por el proveedor no se desplegaban correctamente". Sin embargo, negó que alguna de estas hubiera sido realmente instalada en alguna aeronave.

Pelea jurídica

Después de retirarse, Barnett inició un largo litigio contra la empresa. La acusó de difamar su reputación y de entorpecer su carrera debido a los problemas que había señalado, acusaciones que Boeing negó.

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En el momento de su fallecimiento, Barnett se encontraba en Charleston para ser interrogado en relación con el caso. La semana pasada proporcionó testimonio formal ante los abogados de Boeing, antes de ser interrogado por su propio abogado.

Posteriormente, se llevaría a cabo un nuevo interrogatorio programado para el sábado pasado. Sin embargo, al no presentarse, se le buscó en su hotel y fue encontrado sin vida en su vehículo en el estacionamiento del lugar.

Boeing bajo investigación

En un comunicado, la multinacional afirmó: "Nos entristece el fallecimiento del señor Barnett, y nuestros pensamientos están con su familia y amigos".

Su fallecimiento ocurre en un momento en el que los estándares de producción tanto en Boeing como en su proveedor principal, Spirit Aerosystems, están siendo sometidos a un intenso escrutinio.

Esto se debe a un incidente ocurrido a principios de enero, cuando una puerta de salida de emergencia no utilizada se desprendió de un recién entregado Boeing 737 Max poco después de despegar del Aeropuerto Internacional de Portland.

En un informe preliminar de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de EE.UU. sugiere que cuatro pernos clave, diseñados para mantener la puerta firmemente en su lugar, no estaban instalados correctamente.

Su muerte

El hombre, de 62 años, murió de una herida de bala autoinfligida el 9 de marzo al interior de su vehículo frente al hotel donde se hospedaba durante la transición del juicio, así lo confirmó la oficina del forense del condado de Charleston.

El abogado del denunciante, Brian Knowles, se refirió al hecho como una muerte trágica. Así mismo puso en duda que Barnett haya muerto por una herida de bala "autoinfligida", por lo que se refiere al hecho como "presunto" suicidio.

“John había estado yendo y viniendo durante bastante tiempo preparándose. La defensa lo examinó el jueves durante las siete horas permitidas según las reglas”, dijo Knowles.

Barnett estaba en Charleston para entrevistas legales en un caso contra Boeing cuando murió.

“Lo interrogué todo el día viernes y no terminé. Acordamos continuar esta mañana a las 10 a. m.. El co-abogado Rob Turkewitz siguió llamando esta mañana y su teléfono saltaba al correo de voz”. “Luego le pedimos al hotel que lo controlara”. Posteriormente informaron sobre su muerte.

La policía de la ciudad de Charleston está investigando, dijo la oficina del forense, sin dar más detalles.

Publicado por: Karol González

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