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Viernes 28 de agosto de 2020 - 12:00 AM

Presidente Putin admite planes de intervención en Bielorrusia

La prensa rusa advierte que una intervención del Kremlin requeriría el apoyo, aunque sea tácito, de los otros miembros de la organización, Kazajistán, Armenia, Kirguizistán y Tayikistán, países que, por ello, se verían sometidos a una gran presión internacional.

El mandatario Vladimir Putin dijo que las cosas en Bielorrusia se normalizan y expresó su confianza en que el país recuperará la estabilidad. (Foto: EFE / VANGUARDIA)
El mandatario Vladimir Putin dijo que las cosas en Bielorrusia se normalizan y expresó su confianza en que el país recuperará la estabilidad. (Foto: EFE / VANGUARDIA)

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Publicado por: Agencia Efe

El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró ayer en una entrevista con la televisión pública que Rusia está dispuesta a intervenir con fuerzas policiales en la vecina Bielorrusia si la situación se descontrola.

“Alexandr Grigórevich (patronímico del presidente bielorruso, Lukashenko) me pidió formar un contingente de miembros de fuerzas del orden. Y lo hice. Pero acordamos también que éste no será utilizado mientras la situación no se descontrole”, dijo Putin en una entrevista con el canal “Rossía 1”.

Putin admitió que Lukashenko le pidió ayuda cuando en Minsk y otras ciudades de Bielorrusia estallaron las protestas antigubernamentales tras las elecciones presidenciales del 9 de agosto pasado.

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“Lukashenko planteó que le gustaría que le ofreciéramos, en caso de necesidad, la ayuda necesaria. Yo le dije que Rusia cumplirá con sus obligaciones”, explicó.

Precisó que dichas fuerzas no serán desplegadas mientras “elementos extremistas” no organicen disturbios violentos.

Igualmente el máximo jefe del Kremlin admitió que Rusia tiene “obligaciones” con Bielorrusia en el marco de acuerdos y tratados multilaterales -la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva- y bilaterales, entre los que mencionó la Unión Estatal.

“En la conversación llegamos a la conclusión de que ahora no hay dicha necesidad y espero que no la haya. Y por eso esa reserva no la utilizamos”, declaró.

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Precisó que dichas fuerzas no serán desplegadas mientras “elementos extremistas”, con la tapadera de “eslóganes políticos”, no organicen disturbios violentos y “comiencen a quemar carros, casas, bancos y a asaltar edificios administrativos”.

“En la conversación llegamos a la conclusión de que ahora no hay dicha necesidad y espero que no la haya. Y por eso ese contingente no lo utilizamos”, insistió Putin.

El jefe del Kremlin admitió que Rusia tiene “obligaciones” con Bielorrusia en el marco de acuerdos y tratados multilaterales -la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), el brazo armado del espacio postsoviético- y bilaterales, entre los que mencionó la Unión Estatal ruso-bielorrusa, que Lukashenko se negó a firmar el pasado año.

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Subrayó que dichos tratados obligan a sus Estados miembros a “ayudarse mutuamente en defensa de la soberanía, las fronteras exteriores y la estabilidad”.

“No hay necesidad de ocultar nada. Allí está así escrito”, añadió.

La Unión Estatal incluye una política de defensa común y la obligación de defender “la integridad y la inviolabilidad del territorio de la Unión”.

En cuanto al OTCS, una suerte de Pacto de Varsovia postsoviético, Rusia podría intervenir militarmente en Bielorrusia, pero sólo si Minsk lo solicita en caso de una “agresión exterior”.

Arreglo pacífico y críticas a Occidente

En cuanto a la situación actual, Putin destacó que las cosas en Bielorrusia se están normalizando y expresó su confianza en que el país recuperará la estabilidad.

“Espero que todos los problemas, y los hay, por supuesto, sino la gente no saldría a la calle, eso es algo totalmente evidente, se arreglen en el marco del terreno constitucional y legal, y por medios pacíficos”, afirmó.

Llamó a todas las partes a mostrar “sentido común” y encontrar una salida a la crisis bielorrusa “sin extremismos”.

Además, defendió la actuación de las fuerzas de seguridad bielorrusas, que calificó de “bastante contenida”, y recordó el desproporcionado uso de la fuerza por parte de la policía en países occidentales.

También criticó la actitud de las potencias de Occidente, a las que acusó de intentar influir en los acontecimientos en marcha en Bielorrusia, ante los que Rusia ha mantenido un comportamiento más “moderado” y “neutral”.

Putin apoyó así la línea oficial de Minsk de que Estados Unidos y los países europeos intentan desestabilizar el régimen patrocinando las protestas, algo de lo que Lukashenko acusó a Rusia durante toda la campaña electoral.

Putin pide diálogo entre las partes

Putin también consideró que si la gente sale a la calle, “todos deben tenerlo en cuenta, escuchar y reaccionar”.

Y recordó que Lukashenko se mostró dispuesto a estudiar la posibilidad de acometer una reforma constitucional y convocar nuevas elecciones parlamentarias y presidenciales en virtud de la nueva Constitución.

Mientras, precisó, “uno no puede salirse del marco de la Constitución vigente”, en clara alusión al consejo coordinador opositor, que Minsk considera anticonstitucional.

Al respecto, Lukashenko aseguró que “nadie del Gobierno” se sentará a negociar con los “mocosos” que protestan en las calles y que el único diálogo posible es con los trabajadores, estudiantes, especialistas, profesores y médicos.

Publicado por: Agencia Efe

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