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Domingo 08 de febrero de 2026 - 01:00 AM

¿Quién está ganando en la guerra de Ucrania?

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El 24 de febrero de 2022, Rusia invadió Ucrania. Rusia denominó esta acción como una “operación militar especial”, la cual tenía como objetivo principal evitar que Ucrania, país limítrofe, se acercase cada vez más a la OTAN y a la Unión Europea. No obstante, esta “operación especial” tiene sus raíces en un conflicto anterior, el del 2014, cuando Rusia se anexionó, a la fuerza, la península de Crimea (importantísima militar y económicamente) y apoyó insurrecciones de milicias pro-rusas en la región ucraniana del Donbás. Pero, las rivalidades entre ellos no son nuevas, se remontan hasta la Revolución de 1917 y la guerra civil que la siguió (donde muchísimos ucranianos se opusieron a los comunistas) y el “Holodomor” (“matar de hambre”, en ucraniano) durante el régimen stalinista (el cual, bajo una supuesta reforma agraria, mató de hambre entre 3 a 7 millones de ucranianos).

Independientemente de la ilegalidad de dicha operación del 2022, todos creían que iba a durar pocos días con una victoria aplastante de Rusia (si se tiene en cuenta la diferencia abismal entre ambos ejércitos), pero se convirtió en una guerra aún viva. En este momento, esta guerra ya dura más de la que sostuvo la URSS contra la Alemania nazi. Además, las bajas rusas se estiman en 1,2 millones, entre muertos, heridos y desaparecidos, aunque estas cifras son negadas por el Kremlin. Las bajas ucranianas (muertos, heridos y desaparecidos) se calculan en 800.000.

Pero ¿quién va ganando? Rusia avanza un poco todos los días, algunos metros aquí, algunos allá, aunque a un precio demasiado alto. Además, cuenta con más población y recursos lo que haría pensar que, en una guerra de desgaste (donde gana quien más aguante), podría salir victoriosa, siempre y cuando Ucrania deje de recibir ayuda de Occidente. Sin embargo, Ucrania ha sido un hueso duro de roer, a un punto tal que ya ganó en algunos sentidos.

En términos geopolíticos, cuando el débil resiste, el fuerte pierde. Esto se debe a que, si el fuerte no se impone rápidamente, queda mal ante los rivales. Rusia generaba miedo ante su poderío militar convencional (es decir, sin incluir su capacidad nuclear), pero con la guerra de Ucrania, Rusia, como dicen en la calle, “se dejó probar”. Su ejército profesional y la mayor parte de su armamento convencional fueron destruidos en esta guerra.

Sin embargo, los verdaderos ganadores son la OTAN y China. La OTAN, sin arriesgar un solo soldado, brindando ayuda militar a Ucrania, ha logrado reducir significativamente la capacidad militar rusa. Además, Rusia, para sostener esta guerra, ha hecho tantos sacrificios que en algún momento estos le pasarán factura a su economía. Por su parte, China ha hecho excelentes negocios sosteniendo la economía de guerra rusa, por ejemplo, comprándole barato materias primas, vendiéndole armamento a precio comercial y endeudándola, día tras día. Así, Rusia dejará de ser una aliada de China, para volverse más su subalterna.

En conclusión, Rusia sobreestimó su capacidad militar y, en términos geopolíticos, al no poder imponerse, perdió, en especial credibilidad. Esto no significa que Ucrania vencerá en el campo de batalla, pero mantenerse en la lucha ya es una un logro significativo.

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