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Jueves 08 de octubre de 2026 - 01:00 AM

La casa milagro

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En Colombia, el 40,8 % de los hogares viven en arriendo y en subarriendo, es decir, más de siete millones de hogares y 21 millones de personas, según información del DANE. El sector de la construcción en el último cuatrienio tuvo una caída del 35 %; especialmente, tenemos que hablar de las viviendas VIS, que son las cifras más representativas. Las causales principales de la caída en la compra y cierre de los negocios inmobiliarios, según estudios, se derivaron de la casi desaparición de los subsidios, los desistimientos por problemas de empleo, las altas tasas de interés y el desplome de este sector de la economía, que llevó a que se realizaran ajustes muchas veces no acordados contractualmente.

Ante esos dos panoramas: la disminución de la construcción y la inexistencia de estímulos para promover que cada colombiano pueda tener su propia casa, nace el programa de “La casa milagro”, que dentro de las principales características encontramos: a) créditos a 30 años sin requerimiento de una cuota inicial; b) intereses aproximados del 2 % anual (inferior a lo que se proyecta generalmente el salario mínimo); c) va dirigido a los estratos 1, 2 y 3 con ingresos menores a cuatro salarios mínimos; d) por ahora va canalizado para vivienda de interés social, las viviendas de interés prioritario y mejoramiento de vivienda.

Estos programas de incentivo tienen varias alternativas y proyectos adecuados para que en dichos estratos, en vez de pagar arriendos, tengan la posibilidad de tener una alternativa de vivienda propia, mejorando con ello las condiciones de vida de todos los colombianos.

Aunque los programas de las viviendas VIS ayudan a que los márgenes entre pobreza y riqueza estén más cerca, nos quedamos a la espera de las políticas para los estratos 4 y 5, que hacen de sándwich dentro de la economía de los colombianos.

También hay que resaltar que se tienen proyectos especiales para las poblaciones que se vieron afectadas por el terremoto, complementando de manera importante la atención a las necesidades de vivienda de los colombianos. Ojalá así logremos que todos los colombianos puedan tener uno de los criterios más importantes para una vida digna, y es su vivienda.

Este inicio de la “casa milagro” es el primer paso para poder nivelar los empleos que desaparecieron por la caída de la construcción, darle la oportunidad a que las personas de los estratos 1, 2 y 3 obtengan su vivienda con una cuota inferior a la de pagar arriendo y con un incremento que no supera el salario mínimo, mejorar el urbanismo de las ciudades por las construcciones formales y mejorar las condiciones de vida de todos los colombianos.

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