Desde hace varios años se ha venido informando que Bucaramanga tiene un alto déficit de árboles en relación con el número de habitantes, pero las administraciones de turno poco han hecho al respecto. Y para destacar que en una reciente noticia de Vanguardia se informa que el último censo arbóreo registró 71.405 árboles. Según los expertos, lo adecuado es un árbol por cada 3 habitantes, y en relación con la población actual existe un faltante de más de 150.000 árboles.
Y desafortunadamente a muchos de los que hay se les trata muy mal: podas extremas y sin estética, en muchos casos de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, dejándole muy verde. Las ramas cortadas se dejan en el suelo para más contaminación visual y con el peligro de ser quemadas, como se puede ver en varios sitios al borde de la vía hacia Floridablanca. También son pintados, se les rodea de cables para poner luces y llamar la atención del local comercial de al lado o se les cuelga publicidad. Y el tiempo pasa y nada pasa porque nada hacen las autoridades encargadas de hacerlo.
Qué diferencia con Medellín y Barranquilla, en donde sus alcaldes densificaron su arborización y se da un manejo y cuidado especial a los árboles. Y para recordar que cuando terminó su primer mandato Federico Gutiérrez como alcalde de Medellín se habían terminado de sembrar un millón de árboles en el Área Metropolitana de la ciudad.
Densificar la arborización urbana también disminuye la contaminación atmosférica, se amortigua el ruido y valoriza económicamente barrios y residencias con entornos verdes bien conservados, más aves adornando el paisaje y mejor imagen de las ciudades para atraer turistas. Como modelo mundial de ciudad verde está Singapur, la ciudad-Estado en Asia. Sus calles, parques y zonas verdes densamente arborizadas por ser una política de Estado, sus ríos cristalinos y sin contaminación, sus extensos bosques adecuados para el senderismo y observar fauna por todas partes. Como hay autoridad y orden, quien maltrate un árbol se expone a fuertes normas penales. Calles limpias, impresionante orden en el tránsito vehicular, etc. Por eso se le llama la Ciudad-Jardín y es visitada anualmente por más de 15 millones de turistas.
En Bucaramanga, buena la noticia de que el alcalde Portilla proyecta la siembra de árboles en parques, zonas verdes y separadores. Hay mucho espacio y sitios para hacerlo. Que se densifique la arborización con las especies adecuadas, y lo ideal fuera que se cercaran los parques con rejas metálicas como las tiene el parque El Zarrapio en su parte oriental y el Carlos Virviescas. Más seguridad y tranquilidad para quienes salen a disfrutarlos. Que se pase del dicho al hecho lo más pronto posible.












