Publicidad

Columnistas
Viernes 16 de octubre de 2026 - 01:00 AM

Incertidumbre

Compartir

El presente de los proyectos de infraestructura que se están ejecutando en Santander y Bucaramanga no es el mejor. La incertidumbre que se ha generado en torno a ellos es apenas natural. Las dificultades a las que se enfrentan son las mismas de siempre y tienen que ver, en esencia, con falta de planeación.

Los ejemplos abundan. El Anillo Vial Metropolitano, el Par Vial de la Calle 54 y la doble calzada entre La Virgen y La Cemento, por solo citar algunos, están ahí para recordárnoslo. También hay varios hospitales y acueductos que, en el mejor de los casos, siguen a medio construir.

El tema adquiere especial relevancia porque el Gobierno nacional está acopiando la información necesaria para la estructuración del Plan de Desarrollo. Santander y Norte de Santander presentaron los proyectos más importantes de la región: siete proyectos conjuntos y treinta iniciativas de la Gobernación de Santander.

La apuesta es ambiciosa. No está mal, hay que pensar en grande.

En teoría, lo que se anticipa en materia de proyectos de inversión es prometedor. Las condiciones están dadas para que sea así, algo que no había sucedido en muchos años. Pero, así como hay que pensar en el futuro de la región, que es una necesidad y un compromiso de todos, también hay que detenerse a revisar el momento actual de muchas de las obras de infraestructura para no incurrir en los mismos errores y ligerezas que no han permitido su normal ejecución.

Ya desde la Gobernación de Santander se dio el primer paso. Si el gobernador honra su palabra, está garantizado que para la ejecución de los proyectos no se echará mano de los famosos fondos mixtos. Eso, por lo menos, ya es ganancia.

Pero es importante, también, que, una vez viabilizados los proyectos, se atiendan los lineamientos que rigen la contratación estatal para evitar los dolores de cabeza de siempre: diseños que deben actualizarse o modificarse; presupuestos mal estructurados o desfinanciados; contratos adicionales en tiempo y valor; cierres financieros y fuentes de financiación inciertos, y un largo etcétera de contingencias que se conocen y terminan afectando la ejecución de los contratos y disparando los costos inicialmente previstos a niveles superlativos.

Esta ocasión única y feliz —el momento de efervescencia y calor, parafraseando a José Acevedo y Gómez— no hay que dejarla escapar. Pero hay que ser responsables, muy responsables a la hora de hacer lo que se tiene que hacer. Conseguir los proyectos es apenas el comienzo, y en eso todos, el gobernador, los alcaldes, los gremios, etcétera, están haciendo la tarea. El verdadero reto, la gran responsabilidad, está en ejecutarlos bien. Esa es la prueba de fuego y debe ser el compromiso.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día