Este martes, en Cúcuta, el gobernador Juvenal Díaz presentó al Gobierno Nacional los proyectos que Santander espera incluir en el próximo Plan Nacional de Desarrollo, denominado “Colombia, la Patria Milagro”. En estos encuentros es común que cada quien llegue con una larga lista de necesidades y que terminen pasando de agache entre tantas solicitudes.
Esta vez Santander llegó con algo distinto. La Gobernación distinguió entre los proyectos que pueden ejecutarse pronto, denominados victorias tempranas, y aquellos estratégicos que requieren mayor respaldo nacional. Cada iniciativa llegó con nombre, valor y ubicación; incluso, con propuestas de cofinanciación, como vivienda rural y placas huella, en las que el Departamento aportaría el 20 % y la Nación el 80 %.
Eso cambia la conversación. Una cosa es pedir; otra, explicar cuánto cuesta, dónde se hará y cuánto estamos dispuestos a aportar.

Hay grandes apuestas en transporte, como la navegabilidad del río Magdalena, el tren Bucaramanga-Barrancabermeja y el aeropuerto de carga del Magdalena Medio, proyectos fundamentales para avanzar a la intermodalidad.
También están el Anillo Vial Externo Metropolitano y la Conectante C1-C2, indispensables para nuestra movilidad; la planta de tratamiento de aguas residuales del río de Oro y los hospitales de Barrancabermeja, San Gil, San Camilo y Girón, contemplados en el Conpes 4169.
La propuesta incluye educación, seguridad, vivienda y vías provinciales, además de la explotación de los yacimientos no convencionales, con gran potencial en el Magdalena Medio santandereano. Iniciativas que buscan mejorar la vida de miles de santandereanos.
Pero hubo algo más. Santander y Norte de Santander, de la mano de ProSantander, ProCúcuta, los gremios y la RAP El Gran Santander, construyeron una agenda conjunta que incluye el corredor Bogotá-Bucaramanga-Cúcuta, la transformación agroindustrial, zonas francas y el sistema aeroportuario del oriente. Una muestra de que podemos unir esfuerzos alrededor de intereses comunes.
Hay que reconocerles al gobernador, a las “Pro” y a los gremios este trabajo juicioso; así deberían llegar las regiones a discutir sus prioridades con la Nación.
Pero presentar no es lograr. Ahora viene lo más importante: conseguir que las iniciativas queden incluidas en el Plan Nacional de Desarrollo y tengan recursos para ejecutarlas, sean propios o vía concesiones.
No está mal recordar que Santander fue decisivo en la victoria del presidente Abelardo; y la mejor manera de reconocer ese respaldo es atender esas necesidades que limitan nuestro desarrollo. No pedimos privilegios; solicitamos inversiones justas para un departamento rezagado en infraestructura.
Esta tarea exige mucha unidad y que nuestra bancada en el Congreso defienda estos proyectos con vehemencia, sin distinciones políticas.
Santander hizo la tarea; ahora esperamos que el Gobierno Nacional haga la suya y convierta a nuestra región en protagonista de la Patria Milagro.










