Hace 25 años, una de las agrupaciones más legendarias del thrash metal hizo su entrada triunfal en suelo cafetero. Por primera vez en toda su historia, los cuatro jinetes del Apocalipsis pisaban Bogotá, sacudiendo las placas tectónicas del Simón Bolívar con su potente música.

Publicado por: Nelson Tarazona
El 2 de mayo de 1999 marcó un hito en la historia para todos los amantes del rock en Colombia. Metallica, liderada por James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammett y Jason Newsted, llegaban al país con motivo de su gira “Garage Remains The Same Tour”.
Las expectativas en Colombia eran diversas. Algunos temían que la presentación de la banda desencadenara caos y enfrentamientos con la fuerza pública, mientras que otros veían en el evento una oportunidad para proyectar la escena metalera nacional a nivel internacional.
Las críticas no eran el único problema. Los principales promotores que había en el país tenían miedo de invertir un proyecto de semejantes características. Sin embargo, un aliado inesperado emergió para salvar la situación: el Teatro Nacional, bajo el liderazgo de Fanny Mickey, aportó los recursos necesarios para que Metallica incluyera a Colombia en su gira por Latinoamérica.
A pesar de los temores, los ‘cuatro jinetes del apocalipsis’ aterrizaron en Bogotá con su gira “Garage Remains The Same Tour”, en promoción de su última producción musical hasta ese entonces: “Garage Inc.” de 1998 fue un álbum de covers en el que la banda rendía homenaje a esas agrupaciones que influyeron en el sonido de Metallica.

El concierto, que contó con teloneros de la talla de Darkness y La Pestilencia, inició cerca de las 7:30 p.m. y la icónica melodía de apertura de Metallica, “The Ecstasy Of Gold” de Ennio Morricone hacía su entrada.
A partir de este momento, se desencadenaron cerca de dos horas de conmoción total. La banda interpretó temas clásicos como “Master Of Puppets”, “For Whom the Bell Tolls”, “One”, “Creeping Death”, “Nothing Else Matters” y “Enter Sandman”, para finalizar con la poderosa “Battery”. También interpretaron temas nuevos para ese entonces, como Fuel y King Nothing.
Para muchos asistentes, este evento fue un sueño hecho realidad, que quedó grabado en la memoria de una generación de metaleros que vibraron con el sonido devastador de los californianos.
Después de 11 años, Metallica regresó a Colombia en 2010, con Robert Trujillo como bajista, dando inicio a una serie de conciertos que continuaron en 2014 y 2016.
Para muchos, la esperanza de volver a presenciar a esta legendaria agrupación persiste, recordando el impacto que tuvieron en una generación que encontró en su música un escape a un oscuro universo musical.














