Política
Domingo 28 de octubre de 2012 - 12:00 AM

Debate sobre la eutanasia enfrenta la vida y la muerte

Los congresistas deberán fijar su posición sobre el tema con todos los costos políticos que eso implique.

(Foto: Tomada de Internet / VANGUARDIA LIBERAL)
(Foto: Tomada de Internet / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: KARINA USECHE COLPRENSA

Hace quince años la Corte Constitucional partió en dos la historia de la eutanasia en Colombia, al declarar exequible el artículo 326 del antiguo Código Penal que tipificaba el delito de homicidio por piedad, y exhortó al Congreso para que regulara el tema en el menor tiempo posible.

Hoy la iniciativa del senador Armando Benedetti, para reglamentar el tema de la eutanasia y el suicidio ya pasó su prueba inicial en la Comisión Primera del Senado, al ser aprobado en un debate acalorado, con 10 votos a favor y cuatro en contra.

A la iniciativa le falta un debate más en plenaria del Senado y dos en Cámara de Representantes, donde medirán fuerzas los que apoyan la reglamentación de la eutanasia y los que han dejado claro que hacerlo es una clara violación al derecho a la vida.

Si el trámite del proyecto se acelera en el Congreso, la iniciativa sería aprobada antes de finalizar el año.

LOS MIEDOS DE LA APROBACIÓN

Monseñor Falla sostiene que uno de los riesgos de la aprobación del proyecto es que a futuro, los familiares de los pacientes e incluso las EPS u hospitales puedan decidir por las personas la aplicación de la eutanasia, con las implicaciones sociales que esto tendría.

Sin embargo, el proyecto de ley no deja lugar a dudas de que el procedimiento solo puede ser solicitado por el paciente, y que se aplicará a los colombianos mayores de edad que tengan una enfermedad terminal, con intenso dolor y sin cura.

“Los católicos, entre los que me cuento, no están obligados, en caso de enfermedad terminal y grave, a aplicarse la eutanasia si sus creencias no se lo permiten. Este procedimiento es una decisión libre y acordada con un médico tratante y en ningún caso podrá recaer en familiares u otras personas. Sólo en el enfermo terminal”, explicó Benedetti, el ponente del proyecto.

Para el doctor Juan Mendoza, estos temores de monseñor son infundados, “eso sería suponer que los colombianos somos débiles mentales o que los médicos somos gente de mala intención y de una ética muy dudosa, y ninguna de las dos cosas son ciertas”.

POLOS OPUESTOS

Lo claro de la eutanasia es que divide opiniones y que su reglamentación no será fácil porque toca un tema sensible para los adeptos de la iglesia católica y los seguidores de la Biblia cristiana, que consideran intocable la vida y no conciben la terminación de la misma por manos humanas.

Precisamente, los primeros detractores de la iniciativa han sido los representantes de la iglesia católica en Colombia. El secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor José Daniel Falla, es radical al afirmar que “la vida no nos pertenece, y no podemos tocarla, ni desde el principio ni al final de la existencia, eso le corresponde a Dios”.

Esa misma postura la comparte el senador Carlos Baena, presidente del partido Mira y quien predica las creencias cristianas. El argumento de Baena es que las personas con cualquier tipo de enfermedad tienen derecho a vivir, y que la responsabilidad del Estado es garantizarle las ayudas necesarias: “No podemos optar por la más fácil: dejarlo morir”.

En el otro lado del debate están los pacientes y médicos que desde hace años esperaban que se reglamentara la eutanasia, para que deje de ser un procedimiento que se realiza de forma clandestina, porque además de ser ilegal es considerado inmoral.

En Colombia el doctor Juan Mendoza Vega, lidera la fundación Pro Derecho a Morir Dignamente, que desde hace 30 años promueve la legalización y reglamentación de la eutanasia. Según Mendoza, es a penas justo que tras 15 años de lo exigido por la Corte Constitucional se esté reglamentando el tema. En la mitad de la discusión están los médicos, que tendrán la responsabilidad de conocer la ley, para aplicar la eutanasia acorde con los procedimientos debidos o para negarse a hacerlo en caso de tener objeción de conciencia.

Los trámites para el médico

- Los médicos que practiquen el procedimiento deberán llenar un registro médico “eutanásico”, que deberá tener anexas las solicitudes del paciente que decidió morir, junto con la documentación que sustente la condición médica del mismo.

LISTA

Los trámites para el paciente


1.Toda solicitud de terminación de la vida en una forma digna y humana o de asistencia al suicidio, deberá hacerse por escrito siempre que sea posible, personalmente por el paciente, con al menos dos testigos que en presencia del mismo, atestigüen de buena fe que el paciente está actuando voluntariamente.

2. El documento firmado deberá ser llevado ante un Notario, quien dará fe de la autenticidad de la firma de los testigos. Uno de los testigos no podrá ser familiar del paciente, tampoco podrá ser una persona con interés material en la muerte del paciente, ni el médico tratante.

3.Si el paciente se encuentra en tal condición física que le resulta imposible diligenciar y firmar por sí mismo la solicitud de terminación de la vida, otra persona designada con anterioridad por él, indicando las razones de su incapacidad, podrá hacerlo si es mayor de edad y no tiene ningún interés material en la muerte del paciente.

4.Certificar con todos los documentos clínicos su estado de salud, para que no haya lugar a dudas que no existe alternativa terapéutica para aliviarle su dolor.

5.El caso del paciente tendrá que pasar por las manos de un médico de referencia, que será consultado por el médico tratante como una segunda instancia, para confirmar el diagnóstico del paciente y dar o no el aval para practicar la eutanasia.

Publicado por: KARINA USECHE COLPRENSA

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