Organizaciones ambientales y el gremio turístico de San Gil advirtieron sobre varios proyectos de concesión de títulos mineros en jurisdicciones de Valle de San José y Páramo.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
Mientras en el discurso oficial nacional se defienden los recursos naturales y el turismo como ejes del desarrollo, en la provincia Guanentá la posible llegada de proyectos mineros de gran escala al río Fonce ponen en riesgo los ecosistemas, la economía regional y la actividad turística, en especial la del rafting.
La alerta la hicieron organizaciones ambientales y el gremio turístico luego de que se hizo la socialización de unos proyectos de concesión de títulos mineros que se estarían tramitando ante la Agencia Nacional de Minería, en jurisdicciones de Valle de San José y Páramo.

Julián Sánchez Ríos, vocero del Colectivo Popular Guane, expresó que según lo investigado hasta ahora se trataría de una minería de material de arrastre en el río con uso de maquinaria industrial, es decir, vehículos de gran tamaño interviniendo el cauce.
Por ello, están a la espera de las respuestas de las entidades oficiales sobre los tres proyectos mineros que tendrían jurisdicción en Valle de San José y Páramo, con una extensión de 200 hectáreas aproximadamente y una duración de 30 años.
Posible afectación ambiental si se autorizan proyectos mineros en el río Fonce
Una intervención de esta naturaleza va a generar grandes daños a la fauna y la flora, alteración del caudal como por ejemplo acabar con los rápidos naturales, generar riesgos de desbordamientos y crecientes súbitas, y el deterioro de todo el entorno natural del río Fonce, dijo Sánchez.

Julián Villalba, vocero de la Asociación Turística de Santander y empresario del sector en San Gil, explicó que desde hace 30 años el turismo se convirtió en uno de los principales actores de la economía regional y es importante definir qué quiere la región, si turismo o minería.
Y es que el impacto que tendrían los títulos mineros sobre el río y las actividades que se desarrollan en él serían devastadoras. En el caso del rafting, por ejemplo, hay tres recorridos, uno que va desde Juan Curí hasta el Valle de San José, otro más extremo, llamado el pequeño infierno que va del hasta el sector de Puente de Monas y el último, el más comercial, que sale en Puente Monas y llega hasta el desembarcadero en el Malecón de San Gil.
Villalba dijo que los tres recorridos se verían afectados y “nosotros tenemos una postura sólida de proteger el río, es nuestra fuente de vida, la riqueza de Santander es nuestra naturaleza, son nuestros escenarios naturales”.

Un llamado a la CAS para evitar estos proyectos mineros
Aunque desde la autoridad ambiental informaron que por ahora estos títulos que se están socializando no han presentado ni tiene ningún trámite de licenciamiento ambiental, los voceros de la región llamaron la atención de la entidad para que no se dé ningún licenciamiento. Por ello le pidieron a la ANM para que se suspenda el proceso licitatorio.











